Los Obama se reúnen con Guillermo y Kate (Fotos)

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, inició este martes una visita de Estado de tres días al Reino Unido destinada a reforzar la “relación especial” entre los dos países, con un glamoroso encuentro con los príncipes Guillermo y Catalina en el palacio de Buckingham.

Obama y su esposa, Michelle, adelantaron su partida de Irlanda al lunes por la noche para evitar la nube de cenizas volcánicas procedente de Islandia que se acercaba al norte del Reino Unido, y pasaron su primera noche en la residencia del embajador de Estados Unidos en la capital británica.

Antes de partir hacia el palacio, Obama se declaró “destrozado” por la devastación provocada por los tornados en el centro y el norte de Estados Unidos, que dejaron más de 100 muertos, y anunció que visitará el domingo la zona más siniestrada, en Joplin (Misuri).

Los Obama deben ser recibidos con toda la pompa y el fasto que acompaña las visitas de Estado en Buckingham Palace, donde estarán alojados hasta el jueves en la misma suntuosa suite “Belga” en la que Guillermo y Catalina pasaron su noche de bodas el pasado 29 de abril.

El presidente de Estados Unidos y su esposa mantienen una relación amistosa con la reina Isabel II y con su esposo Felipe, duque de Edimburgo, desde que se conocieron en abril de 2009, tres meses después de su llegada a la Casa Blanca.

Los Obama, que no fueron invitados a la boda real, tuvieron una oportunidad de felicitar personalmente a los recién casados y reiterarles la “fascinación” con la que el acontecimiento fue seguido en Estados Unidos, durante un breve encuentro privado al mediodía antes de la recepción solemne.

Esta primera jornada de la visita es sobre todo protocolaria, con una visita a la Abadía de Westminster, donde el presidente norteamericano depositará una ofrenda floral en la tumba del soldados desconocido -el mismo lugar donde Catalina hizo colocar su ramo de novia- y un banquete ofrecido por la Reina en el palacio para unos 170 invitados.

El resto de la estancia será más política, y estará dominada por una entrevista entre Obama y Cameron en Downing Street el miércoles, víspera de la apertura de la cumbre del G8 que se celebrará el jueves y el viernes en la localidad francesa de Deauville.

Los dos países tienen desde hace décadas vínculos privilegiados, pero los primeros pasos de la administración Obama, que prefirió mirar primero hacia el Pacífico, hicieron temer por la llamada “relación especial”.

En una tribuna publicada este martes en el diario The Times, Obama y Cameron defendieron esta relación rebautizada “esencial para nosotros y para el mundo”.

Ambos se comprometieron también a respaldar a los ciudadanos que arriesgan sus vidas en el mundo árabe para derrocar a regímenes autocráticos y represivos, como en Libia o en Siria.

“No nos mantendremos al margen mientras sus aspiraciones son aplastadas bajo una lluvia de bombas, balas y fuego de mortero. Somos reacios a utilizar la fuerza, pero cuando nuestros intereses y valores se juntan, sabemos que tenemos una responsabilidad para actuar”, declararon.

“Respaldaremos a los que quieren iluminar la oscuridad, a los que buscan la libertad en lugar de represión y a los que colocan los fundamentos de la democracia”, agregaron en su tribuna marcando el tono de sus discusiones.

El presidente de Estados Unidos se dirigirá también el miércoles por la tarde a las dos cámaras del parlamento de Westminster, un privilegio que sólo tuvieron antes de él el presidente francés Charles de Gaulle, el mandatario sudafricano Nelson Mandela y el papa Benedicto XVI.

Tras el Reino Unido, Obama se dirigirá a Francia para la cumbre del G8 y luego a Polonia, desde donde regresará el sábado a Estados Unidos al término de su gira europea más larga en dos años.

Afp