Actriz porno prostituía niñas

Un burumbum se armó ayer en el Tribunal de Juicio de Aguirre y Parrita, cuando trascendió el lado oculto del juicio que se lleva contra un hombre y una mujer acusados de ser proxenetas de dos niñas de 7 y 10 años, hijas de la mujer, reseñó diarioextra.com

En el juicio los acusados son Juana Obando Villalobos de 35 años y Víctor Julio Zapata Pizarro (53 años) a quienes se les sigue causa por el delito de proxenetismo agravado y otros en perjuicio de dos menores de edad.

Durante la sesión de ayer se conoció que Juana Obando filmó una película pornográfica hace varios años bajo la dirección, producción y financiamiento de una empresa norteamericana.

Trascendió que todas las actrices, muy exuberantes, eran oriundas de Quepos y se distribuyó como pan caliente no sólo en los Estados Unidos sino también en Europa por sus bellos cuerpos. En esa comunidad nadie ha olvidado la carrera de actriz de la imputada, donde también participaron algunos de sus familiares cercanos.

Esta historia hizo que los familiares de la acusada aseguren que el juicio en que está procesada sea un montaje del padre de las niñas para vengarse de que Obando haya grabado esa película.

Alegan que el hombre convenció al menos a una de ellas para que declararan contra su madre para vengarse.

Niñas abusadas

Las menores, quienes son hijas de la imputada fueron víctimas de este delito desde que tenían siete y diez años de edad.

Según la investigación, Obando Villalobos, reconocido por sus predilecciones sexuales le pagaba ¢50.000.00 porque le permitiera abusar de las niñas tocándoles a las partes nobles y practicarles sexo oral. La mujer no solo lo permitía, sino que también vigilaba que nadie se acerca la casa donde se realizaban esos actos inmorales.

Según parece los abusos se extendieron por cuatro años y utilizaban la casa de las ofendidas en el barrio Los Ángeles de Quepos o el carro del imputado para cometer el delito.

También se conoció que una vez el hombre le pagó ¢200.000.00 por permitir que el encartado las violara, pero dentro de su vehículo, pero como las niñas no querían, las golpeó hasta dejarlas inconscientes. Así mismo, que la mujer y el hombre amenazaban a las niñas con matarlas sino se dejaban abusar.

Luego de leer la acusación los dos imputados se abstuvieron de declarar y en sesión privada los jueces le tomaron declaración a las dos niñas. Una de ellas, se conoció, dio todos los detalles de los abusos sexuales por parte del acusado y cómo su propia madre era la que cobraba y vigilaba para que nadie se diera cuenta lo que pasaba en su casa o en el vehículo.

Sin embargo, la otra niña se contradijo en las declaraciones que dio al inicio sobre los abusos y no aportó datos a los jueces que mañana podrán dictar sentencia.

Mas tarde, declararon 1os 10 testigos ofrecidos por las partes y para hoy se espera que se inicie el proceso de conclusiones y se dicte sentencia en horas de la tarde.

Fuera de la sala de juicios Carlos Acosta, de oficio pescador y padre de las niñas negó haberlas incentivado para que denunciaran a su esposa y que todo el proceso judicial sea todo un montaje.