En el anexo de Uribana sólo hay espacio para 250 internos

(foto cortesía elimpulso.com)

Desde las 6 de la mañana de ayer comenzó el movimiento en el Centro Penitenciario de Centroccidente: funcionarios de la Guardia Nacional junto a Hugo Azuaje, director del penal, entraban y salían del nuevo edificio construido para la pernocta de aquellas personas que tuvieran el beneficio de destacamento de trabajo.  elimpulso.com
El rumor comenzó a rodar en las afueras de Uribana: llegarían 500 reclusos de El Rodeo I.

A las 2 de la tarde comenzaron a llegar camionetas y convoyes llenos de efectivos de la Guardia Nacional; la mayoría con el equipo antimotín. También policías militares se instalaban en las afueras del edificio nuevo.

Por ser el Día del Padre los reclusos de Uribana gozaan del permiso de la pernocta la cual inicio el sábado y culmina el día de hoy. La mayoría de los familiares salieron y al ver el movimiento militar comenzaron a preocuparse.

Las madres, esposas, hermanas y demás familiares llamaban hacia adentro del penal indicando que algo pasaba. Los reclusos pedían que los mantuvieran al tanto.

Las lágrimas comenzaron a rodar por las mejillas de las mujeres angustiadas, quienes temían una requisa y posible masacre.
“Estamos preocupados; es nuestra familia quien esta allí, no es justo que les vengan a dañar la celebración del Día del Padre cuando ellos están tan tranquilos. De aquí no nos vamos a mover porque no sabemos qué va a pasar”, expresó Olga Pérez, quien desde hace año y medio tiene a su esposo dentro del penal.

Así como esta mujer estaban muchas otras. A las 3 y 38 de la tarde un castrense se les acercó y en rueda les explicó que no se preocuparan por los reclusos de Uribana. “Se está haciendo un traslado de El Rodeo I y van a estar en un anexo aparte. No ingresarán al penal y su estadía será por dos semanas”, recalcó el militar.

A las 3 y 47 se escucharon detonaciones dentro del penal, situación que puso un poco tenso a los familiares. A pesar que les explicaron, exigían que fuera el director de Uribana quien diera la cara.

A las 3 y 55 de la tarde aparecieron motocicletas de los guardias nacionales, quienes venían custodiando a los 23 autobuses que traían a los 500 reclusos de El Rodeo I.

Los privados de libertad pasaron hasta la parte de atrás del penal. En el comando de la Guardia fueron identificados debidamente y reseñados.

Allí se encontraba María Urbina, fiscal 13 del Ministerio Público, así como una representante de los Derechos Humanos.
Una vez reseñados, fueron pasados al anexo de dos pisos, que no ha sido inaugurado.
Su capacidad es sólo para 250 reclusos.

Se observó que llevaron colchonetas y se presume las colocarán a un lado de las literas y así darle un sitio para dormir al resto de los internos.

Una vez que se terminaba la reseña comenzaban a bajar los internos.

Los 10 primeros autobuses venían cargados con 20 reclusos; el siguiente un colectivo con mayor capacidad de donde descendieron 30 reclusos. Pasaron siete autobuses más con 20 reos cada uno.

El décimo noveno era el más grande: de allí bajaron 50 privados de libertar y los cuatro siguiente llevaban 20 para ser un total de 500 internos.

Ni con lluvia

La lluvia comenzó a las 5 y 40 de la tarde y ni esto detuvo el operativo de traslado que culminó con éxito a las 7 de la noche.
Muchos familiares se quedaron apostados en las afueras de Uribana. Querían saber qué iba a pasar.

Los reclusos al estar adentro de su nuevo recinto comenzaban a sacar sus manos y a gritar: “Gloria, gloria a Dios, estamos vivos… gracias por el apoyo”.

Muchos aprovechaban para dar a través de señas o con gritos números telefónicos para que llamaran a sus familiares y les dijeran que estaban bien.

A las 7 y 30 de la noche, llegaron dos señoras de Caracas, quienes explicaron que al saber de los traslados, un grupo de mujeres decidieron repartirse por varios estados para saber de sus seres queridos.

Gran movilización

El operativo contó con la participación de 359 guardias nacionales y 67 policías militares.

Se conoció que desde el jueves 16, 120 uniformados que forman parte de los Comandos Rurales del Coe 4, están en El Rodeo prestando apoyo. De estos efectivos fueron 114 quienes sirvieron de custodios en los 23 autobuses.

En el peaje Caseteja los esperaron 23 vehículos de la Guardia Nacional, tripulados por 60 efectivos del Desur Lara, además de 35 motorizados y un guardia en cada motocicleta.

En Uribana se encontraban los 80 efectivos que están destacados en el penal, se sumaron 45 funcionarios de Tropa Alistada, 15 de Tropa Profesional, al mando de 7 oficiales, quienes pertenecen a la Policía Militar

De la custodia de los internos se encargarán 60 policías militares y los apoyarán 25 custodios de Uribana.

No existe información oficial

A las 4 y 12 de la tarde un helicóptero de la Guardia Nacional comenzó a sobrevolar el penal.

Transcendió que el general Luis Alfonso Bohórquez Soto, jefe del comando regional número 4, estuvo presente en el operativo para constatar que todo se cumpliera con normalidad. Aún así los medios de comunicación no pudieron tener acceso al comandante para que explicara la situación.

El director del penal, Hugo Azuaje, junto al jefe del Destacamento 47 Richard Oscar Morales, recibieron a los internos de El Rodeo I.
La máxima autoridad de Uribana no quiso acercarse a los medios ni a los seres queridos de los reclusos para dar una explicación de la situación.

Aunque el operativo se desarrolló con normalidad, no hubo un portavoz oficial.