Así llega un preso a ser el ‘Pran’ de El Rodeo

Así juran los presos cuando llegan a una cárcel, donde sorprendentemente tienen acceso hasta a redes sociales en las que incluso exhiben armas,según revela Ultimas Noticias

El pran Yorvis López se apoya en el clásico dicho de los presos para no rendirse: “Prohibido morir en prisión”.

Así lo reseñó María Alejandra Monagas de Ultimas Noticias

Esa frase, con la que culminó un mensaje a través de una red social que luego bloqueó al público, forma parte del juramento que hacen los reclusos cuando llegan al penal: “Estoy entrando y voy a salir. Prohibido morir en prisión”.
“Oriente”, como se le conoce, escribió a las 6 pm del martes que los presos sobreviven “porque Dios es grande. Queremos paz”.

Asumió el liderazgo de Rodeo II hace unos dos años aprovechando el vacío de poder que dejaron las dos bandas que durante mucho tiempo protagonizaron encarnizados enfrentamientos: “Barrio Chino” y “Corte Negra“.

Los primeros ocupaban los pisos 2 y 3 del penal. Se caracterizaban por la tenencia de bandanas. Del lugar donde se la colocaban dependía la jerarquía dentro del grupo. El último piso era controlado por la “Corte Negra“, conformada por nativos de Barlovento y Guatire, mientras que en el primer nivel estaban los evangélicos.

Las pugnas entre los dos primeros grupos eran constantes y se dirimían hasta con granadas. En una ocasión, los reos de los dos pabellones dominados por “Barrio Chino” se unieron y acabaron con sus rivales. Los que iniciaron la reyerta fueron trasladados a otros internados. Se dice que “Oriente” aprovechó la coyuntura y desde entonces, al grito de “1, 2, 3 Rodeíto“, impone su ley en la prisión.

El “Oriente” negoció un plagio desde la cárcel

El nombre de uno de los pranes de Rodeo II, Yorvis López, apodado “Oriente”, fue mencionado a finales de 2010 durante la investigación del secuestro y homicidio de Gian Carlo Colasante, plagiado en Guarenas el 27 de octubre. Fue asesinado en la autopista Guarenas-Guatire siete días después, cuando se negociaba su liberación.

De las pesquisas hechas por el Cicpc se determinó que “Oriente”, desde la cárcel, llevó a cabo las negociaciones. Por el caso fueron detenidos dos funcionarios de Poliplaza (Larry Pérez Rengifo y Orlando Aponte) y los delincuentes José Fernández, alias “Joseíto”; Kleiderson Luna y Luis Naranjo, “el Burro”.

Los tres fueron recluidos en Rodeo II. José y Kleiderson de inmediato gozaron de la protección de “Oriente”, mientras que Naranjo, acusado de delatarlos con el Cicpc, pagó con su vida su deslealtad. A las dos horas de haber ingresado al penal recibió 60 impactos de bala, según se comenta en fuentes policiales. De acuerdo con los presos, José es el tercer pran del Rodeo. Su liderazgo se lo ganó cuando lanzó una granada para matar a otro recluso. De allí que algunos lo llamen “José Granada”. Kleiderman, quien ha sido fotografiado con armas de alta potencia, es reconocido como la mano derecha de “Oriente”.