¿Eran reales los videos de los muertos en El Rodeo?

“El Oriente” y “El Chino” subieron el pasado domingo a la red social Facebook así como a sus contactos de blackberry, un video en el que mostraban cuatro cadáveres que estaban en cavas, con la finalidad de demostrar que sí habían presos asesinados, al contrario de lo que decían las autoridades.

Así lo reseña el reportaje de La Voz

Caracas, – Tras seis días de larga espera y luego de incontables intentos de diálogo, finalmente este jueves, fueron evacuados los cuatro cadáveres putrefactos de presos del Rodeo II que permanecían en resguardo de la población penal. Pese a los pronósticos y anuncios del ministro Tarek El Aissami, la noche de este miércoles, asegurando que los reos habían aceptado entregarse a primera hora del jueves, la resistencia se mantiene. Durante la tarde de este miércoles, se llevó a cabo un encuentro cercano en miras de la entrega de los cuatro cuerpos. Tras un intenso diálogo con la mediación de pastores evangélicos, representantes del Ministerio Público, el Ministro Tarek El Aissami y comisiones del Cicpc, habían acordado el ingreso de las comisiones.

Hasta las 8:00 de la noche del miércoles, los funcionarios trataban de recibir la voz de paso, para llegar hasta un puesto de la GNB, en territorio de El Rodeo II, donde la población tenía planificado depositar los cadáveres. De pronto, tras un prolongado silencio, los reos decidieron abortar el procedimiento, alegando que no confiaban en los guardias nacionales, a quienes no alcanzaban a precisar en medio de la oscuridad, por lo que lo harían al amanecer. En efecto, a las 7:00 de la mañana de este jueves los internos despejaron el área del comedor en El Rodeo II y allí dejaron los cuerpos inertes de sus compañeros, muertos según ellos, a manos de los uniformados días atrás. Comisiones de fiscales del Ministerio Público, en compañía de los funcionarios de Inspecciones Técnicas del Cicpc, avanzaron hasta la zona de negociación, donde encontraron los cadáveres en avanzado estado de descomposición, al punto de que se torna imposible su identificación por vía rutinaria.

Los cuerpos fueron llevados hasta la furgoneta de la Policía Científica, en la que a las 9:00 de la mañana arribaron a la morgue de Bello Monte. Este jueves las autoridades confirmaron el rescate de los cuerpos, pero aclararon que no están identificados científicamente, aunque en la morgue de Caracas, sus familiares, convencidos y enterados del trágico desenlace, aguardaban a que se realicen las experticias y la necrodactilia para confirmarlo. Extraoficialmente se dijo que los cuerpos pertenecían a Luis Felipe Noriega, Silverio Uzcátegui, Alexander Campos y Ronald Barrios.

“Ya sabíamos que estaban muertos”

Los familiares de Luis Felipe Noriega (22), llegaron este jueves a la morgue de Bello Monte. El joven estaba detenido desde abril del año 2009, cuando una comisión de la PM se lo llevó preso, acusado de cómplice en un robo bajo la modalidad de “arrebatón”. Noriega estaba parado junto a un puesto de hamburguesas con un amigo menor de edad cuando se lo llevaron detenido. Tras la audiencia de presentación fue llevado a la cárcel del Rodeo II, en el piso 4, donde estuvo recluido hasta este sábado 18 de junio, cuando murió herido presuntamente por un mortero que la GNB lanzó hacia el recinto, en el intento por tomar el control. Al menos esa fue la versión que sus familiares obtuvieron de boca de otros reos, según afirmaron este jueves. Esa noche, el compañero de cuarto llamó por teléfono a la hermana de Noriega. Le dijo que un mortero lo impactó “y después le había caído una tapia encima”. En la misma comunicación le pidió a la joven que se quedara tranquila, que ellos se encargarían de cuidar el cadáver, que lo habían metido en una cava pero como les cortaron la energía eléctrica, tuvieron que sacarlo.

Yerika Noriega, hermana del preso, contó que después de esa llamada, no descansaron día y noche en las adyacencias de El Rodeo II, esperando una noticia de su hermano que nunca recibieron por parte de las autoridades. “Vimos por Internet que habían traído los cuerpos para acá y nos vinimos a reconocerlo”, agregó. Según contaron, el proceso que se le seguía a Luís Noriega estaba en manos del Tribunal 24 de Juicio, en medio de un procedimiento donde reinaron las dilaciones, audiencias suspendidas, donde eran los mismos familiares quienes debían llevar las boletas de traslados desde el juzgado hasta el penal. El viernes 17 de junio, tenía pautado celebrarse la audiencia en la cual presuntamente el joven obtendría la libertad plena. Junto a la hermana del reo, estaban sus tías Ingrid y Miriam Noriega, también su padre José Noriega. “Cómo es posible que estamos pasando por esta situación, por la desidia de un país donde no hay justicia. ¿Por qué no le abren juicio a los militares que pasan las armas al Rodeo?, ¿Donde estaban el ministro y el jefe de la GN cuando pasan estas armas?”, dijo una de las primeras.

Desde la tanqueta

Como esa familia, se encontraba la de Ronald Alexander Barrios Hernández (22). Su padre, Jhonny Barrios, contó que el joven estaba recluido en el pabellón 2 del Rodeo II. De acuerdo a la versión de los presos, murió a las 5:00 de la tarde del sábado 18 de junio, aunque su familia supo la noticia a las 7:00 de la noche de ese mismo día. Un compañero de cárcel, envió un mensaje de texto a la esposa de la víctima y a una prima, en la que les decía que estaba muerto. La víctima estaba presuntamente detrás de una pared con un grupo de reos, cuando entró una tanqueta y los funcionarios dispararon. Barrios era padre de cuatro niños, la mayor de 5 años de edad. Tenía 6 años y 8 meses, preso por el delito de droga. Fue detenido mientras dormía en Charallave, estado Miranda. Una vez se enteraron de la muerte, estuvieron esperando respuesta, alternándose entre los grupos de familias que aguardaban en Guatire. La noche de este miércoles, su esposa pasó la noche en la calle frente a la cárcel. Al amanecer le dijeron que había salido la furgoneta con los cuerpos, rumbo a la morgue de Bello Monte. “Cuando me dijeron que estaba muerto yo no lo creía, hasta que no tuve más remedio que aceptarlo”, dijo su padre, Jhonny Barrios.

Aparecía en el video

Según sus familiares, en el grupo de fallecidos también se encuentra, Silverio Uzcátegui (22), preso en el Rodeo II. A las 6:00 de la tarde del viernes 17, un preso llamó a la hermana de la víctima para decirle que el joven estaba muerto, presuntamente herido de un disparo de FAL por parte de la GNB. “Con él mataron a otros tres de la misma manera, de tiros de Fal en la cabeza”, aseguró este jueves una prima del recluso, Ana González.

Cuando circuló un video que fue grabado por los internos de El Rodeo II, mostrando a tres cadáveres que tenían metidos en unas cavas refrigeradoras, la familia de Uzcátegui lo reconoció como el único que aparecía sólo en la segunda cava, sin franela y con un short azul. “El Oriente y El Chino pasaron el video por facebook y por pin, porque los guardias estaban diciendo que allí no había muertos”, dijo la joven. El interno tenía 10 meses recluido en El Rodeo II, por el delito de robo. Dejo dos hijos, hembra y varón, ambos de 2 años de edad.

Ana González, contó que ese mismo día la familia habló con Silverio. “Nos dijo que tenia miedo. Después le mandó mensajes a mi tía, diciendo que los verdes se estaban metiendo. Cuando lo mataron estaba comiendo. Ellos contaron que él dijo: ‘si vamos a morir vamos a morir comiendo, porque morir con hambre es lo peor”, refirió.

Lea el reportaje completo en La Voz