10 libros “inocentes” que van de lo erótico a lo XXX

La literatura erótica es un género que ha existido desde la invención de la misma escritura, tal como ha existido el sexo y el erotismo en la cultura humana.

Autores nuevos y reconocidos dedican sus letras a una parte del ser humano que se rige por los instintos más carnales. En ocasiones, estos relatos eróticos son tan explícitos que algunos los consideran pornográficos.

Si bien este género literario ha sufrido de censura a lo largo de los años por considerarse inmoral o sucio, su desarrollo nunca se ha detenido y siguen estando presentes en los estantes de las librerías del mundo. De10.mx

Kamasutra. No podríamos hacer una lista de libros eróticos sin mencionar el Kamasutra, la más famosa y antigua obra dedicada al erotismo de la India.

Por lo general se piensa que el Kamasutra es un libro que sólo sugiere posturas para el acto sexual, pero en realidad es un libro enfocado al arte de vivir, pues como se menciona en lecturalia.com, trata temas como la forma de encontrar pareja, el matrimonio y hasta la confección de brebajes y pócimas para estimular el deseo.

Incluye las más diversas posiciones sexuales y todas las artes del erotismo más refinadas. El libro originalmente fue escrito en sánscrito sobre el siglo III.

Sombras detrás de la ventana. Eduardo Antonio de la Parra, es uno de los autores más representativos de la literatura erótica mexicana contemporánea. Sus relatos abordan temáticas como violencia, sexo, miedo, prostitución, narcotráfico y otras ampliamente descritas.

Sombras detrás de la ventana, libro que fue galardonado con el premio Antonin Artaud en 2009, es una compilación de 28 cuentos escritos por el autor a lo largo de 15 años de trabajo.

De acuerdo a vidauniversitaria.uanl.mx, la obra utiliza en uno de sus cuentos, el espanto como si fuese una simple extensión de la belleza del lenguaje y el autor no pudiera escapar de sus propias obsesiones, haciendo parecer que sea el lector, el único capaz de ayudarlo a salir de ahí.

Historia de O. De acuerdo a información de elmundo.es, esta novela publicada en 1954 fue firmada bajo el seudónimo de Pauline Réage. El libro tuvo gran éxito en su época.

Narra el descubrimiento del sadomasoquismo por parte de una chica de París, amante enamorada de un hombre casado. Todo inicia cuando la joven es conducida al castillo de Roissy, donde una sociedad secreta la inicia en un rito de sumisión y esclavitud sexual, sometiéndola a humillaciones que ella acepta por amor.

El escándalo ocasionado por el contenido de la obra provocó que los editores fueran a juicio. La identidad verdadera de la escritora no fue revelada sino hasta 1994, que una anciana de nombre Anne Desclos, anunció tres años antes de morir, que ella fue autora.

Hotel limbo. Esta obra de la escritora mexicana Mónica Lavín, cuenta la historia de una investigadora, quien impartirá una serie de conferencias sobre la seducción.

La autora quiso combinar la narrativa con las artes plásticas, por lo que la novela narra la historia de una mujer hospedada en la habitación 301 de un hotel, en la que inicia un recorrido retrospectivo de lo que ha sido su vida matrimonial y el fracaso de la misma, al mismo tiempo en que posa desnuda para un pintor que acaba de conocer, a quien también inundan los recuerdos.

En su novela Lavín recrea con palabras un cuadro silencioso e inmóvil, en donde dos personajes que interactúan sin palabras.

Lolita. Novela apasionada y poética escrita por Vladimir Navokov, narra la historia de una relación amorosa entre un hombre maduro y una niña. Como se menciona en el sitio entrelectores.com, relata la intervención de dos componentes controversiales, la pedofilia y el incesto.

A pesar de lo escabroso del tema, el autor hace un relato divertido, más sugerente que explícito. El personaje, un hombre cercano a los 40 años de edad, queda flechado por los encantos de una niña de doce años, hija de la dueña de la casa donde se hospeda.

Con el único propósito de estar cerca de la adolescente, contrae matrimonio con su madre y cuando ésta muere en un accidente inicia una relación aún más intensa y delirante.

Los sueños de Onan. Este título es un compilado de la percepción y concepción que destacados escritores mexicanos vierten sobre el autoerotismo, así lo indica el sitio del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

Los sueños de Onán. Antología del placer solitario es un libro que surge del deseo de hacer una contraparte que complemente una publicación realizada anteriormente, la cual lleva por título Antología mínima del orgasmo, donde fueron invitadas varias escritoras a hablar sobre esta experiencia.

A través de la poesía, crónica, cuento o ensayo, los 47 autores de Los sueños de Odín, narran distintas historias sobre autosatisfacción que, como menciona el sitio 15diario.com.mx, van desde un niño encerrado en el baño, hasta la muerte de un anciano, al cual puede notarse en medio de la sábana que lo cubre, la mancha de una sustancia viscosa.

120 Jornadas de Sodoma. Grandes novelas del género erótico, son sin duda las escritas por el escritor francés, Donatien Alphonse François de Sade, mejor conocido como el Marques de Sade.

Según entrelectores.com, las 120 jornadas de Sodoma es la obra principal del autor, en la que reúne todas sus observaciones e ideas sobre la vida sexual del hombre, así como la naturaleza de las variedades de sus perversiones sexuales.

El texto narra la historia de cuatro representantes del poder de Francia, quienes se aíslan en una fortaleza inaccesible en medio de la selva negra para poder disfrutar sin testigos, de un libertinaje desenfrenado. Al mismo tiempo se entretienen con las hazañas eróticas contadas por cuatro prostitutas, conocedoras del amplio abanico de delicias y perversiones sexuales del ser humano.

El Gato. Esta novela del escritor mexicano Juan García Ponce, es una de las dos únicas obras en que el autor incluye un prólogo escrito por él mismo. El erotismo de la historia se centra en el aparente voyeurismo de un gato, que por alguna razón, llega al departamento de los protagonistas y se convierte en un elemento indispensable para que los amantes puedan estar juntos, así lo indica el sitio del autor garciaponce.com Celos, exhibicionismo, infidelidad y fetichismo son algunas  de las cosas que se pueden encontrar en El Gato, escrita en 1974 por el autor yucateco.

Seda. De acuerdo al sitio litrasfalsas.com, esta obra del italiano Alessandro Barrico, está impregnada de un alto grado de sensibilidad. Al leerla da la sensación de ser una lectura muy ligera y que no provocará exaltación en el lector, sin embargo, algo distinto sucede en la raíz.

Con toques de erotismo donde la seducción y la mirada se convierten en el centro de la narración, casi al final de la historia, Seda plantea una relación en triángulo en la que más allá del erotismo que surge entre ellos, se muestra la profunda tristeza de tres personajes atrapados en la conformidad de su destino.

Farabeuf. Escrita por el mexicano Salvador Elizondo, la obra también conocida como La crónica de un instante, es un ejemplo extraordinario de la literatura erótica mexicana. Según entrelectores.com, el escritor juega con las nociones de tortura, cirugía y coito.

A raíz de la imagen de un hombre atado a un poste, cuyos miembros han sido estirados de acuerdo a técnicas tradicionales chinas Leng T´che, también conocida como “Muerte por mil cortes”, los personajes se pierden en la fascinación que propicia el aniquilamiento, mezclando los rituales arcaicos con las fantasías científicas, donde se encuentran entre sí los límites de la trasgresión, lo erótico y lo violento. Todo esto para plantear preguntas angustiantes sobre la identidad y el deseo.