Sí, el sexo hace que se produzcan nuevas neuronas

La neurogénesis a través del sexo ¿combatir el daño cerebral a través de la cópula? Un estudio demuestra que el sexo no sólo reduce el estrés, hace que se produzcan nuevas neuronas y nos permite recibir un mayor número de estímulos.

Así lo reseña Pijamasurf

Alguna vez has pensado que tuviste una buena juventud y tal vez demasiado buena porque las operaciones mentales complejas han dejado de ser lo tuyo (o cualquier tipo de operación mental). Pues quizás la mejor forma de regresar a tu época dorada es a través de la constante praxis sexual, incluso crónica.

Ya lo decía Cameron Diaz en una reciente entrevista con Vogue: “La fuente de la juventud, bueno veamos, ejercicio, dieta, mucha agua, mucha risa y mucho sexo, sí, sexo…”.

Pero claro que aunque consideramos que Cameron Díaz puede saber de lo que está hablando no nos basamos en lo que dice esta actriz, nos basamos en lo que le sucede a las ratas.

Un estudio científico realizado por la doctora Benedetta Leuner muestra que mientras el estrés reduce la neurogenesis adulta y restringe la arquitectura dendrítica en el hipocampo, la copulación tiene el efecto opuesto, y promueve la genración de nuevas células cerebrales.

“Ratas adultas fueron expuestas a una hembra sexualmente receptiva una vez (aguda) o una vez diariamente por 14 días (crónica) y se midieron sus niveles de circulación glucorticoide… Los resultados mostraron que experiencias sexuales agudas incrementaron los niveles de circulación corticoide y el número de neuronas en el hipocampo. La experiencia sexual crónica dejó de producir un incremento en los niveles corticoides pero continuó promoviendo la neurogénesis y estimuló el crecimiento de la espinas dendríticas y la arquitectura dendrítica. La experiencia sexual crónica también redujo el comportamiento relacionado con la ansiedad”.

Estos nos explica de una forma más compleja lo que Freud decía, que el sexo evita la neurosis, la ansiedad, pero además permite generar nuevas neuronas e incrementar la arquitectura de las dendritas, las cuales son las encargadas de recibir estímulos. O sea que, en otras palabras, el sexo hace que sintamos más, no sólo durante el sexo. Y como cualquiera sabe la clave de vivir en la tierra es justamente la capacidad de sentir y sentir más.

Los que se preguntan si lo que le sucede a las ratas es extrapolable, lo más probable es que esto incluso se pueda acentúar más en los seres humanos, los cuales tienen relaciones sexuales mucho más complejas en las que se puede añadir técnicas de respiración y de manipulación de energía.