Amarradores de Sidor impiden carga de gandolas

Villarroel informó que más de 300 gandolas no pudieron entrar en la factoría

“Nos están estafando”, se le escucha decir a uno de los 160 trabajadores que reclama su inclusión a la nómina fija de la siderúrgica. El grupo ejerció al mediodía de este martes una protesta que restringió el paso del transporte de carga en el portón IV, informa Correo del Caroní.

Cuando Sidor tiene el producto terminado y se dispone a distribuirlo vienen los amarradores. Ellos hacen posible que las cabillas, el alambrón, las láminas, etcétera pasen del almacén a las gandolas, que pueden, por ejemplo cargar hasta cuatro bobinas de laminación en frío, cuyo peso total aproximado es de 29 toneladas.

Los amarradores son también quienes prohibieron ayer al mediodía el acceso al transporte de carga en el portón IV de Sidor. Se aferran al argumento de que están cansados de trabajar “gratis” y de no tener respuesta a su exigencia de ser incluidos en la nómina fija de la acería.

“Tengo 38 años trabajando en Sidor. Estamos reclamando que trabajamos de gratis. Hace 30 años había una empresa que hacía este trabajo”, afirma Pedro Torrealba, un amarrador. “Como vieron que nosotros trabajábamos de gratis, Sidor se olvidó de la empresa”.

Explica Torrealba que operan con equipos móviles y que antes les daban charlas de seguridad en la factoría. Recuerda también una instrucción: laborar con 150 metros de separación de la carga, “porque se cae esa broma y nos matamos y Sidor no se hace responsable”.

Torrealba sostiene -al igual que 159 amarradores más- que no devengan ningún tipo de salario por parte de Sidor. Precisa que los ingresos que reciben son acuerdos a destajo a los que llegan con los choferes de las gandolas -que a su vez les trabajan a contratas- para que la carga quede bien montada y asegurada.

Inclusión o inclusión
Además del salario formal, también indican los amarradores que Sidor no les provee de guantes, de botas ni equipos de seguridad. Mencionan que hay grúas que están dañadas y ellos tienen que buscar la manera de mover y acomodar en las gandolas.

“Nosotros para hacer necesidades tenemos que esperar, porque nos niegan el baño. Nos niegan todo”, asevera Torrealba.

“Ve: lo que pasa es que Chávez nos lo prometió. Somos la contrata más vieja y nunca nos toman en cuenta. Ellos (Sidor) no quieren que salga a luz pública porque nos están estafando”, grita uno de los amarradores entre sus compañeros.

Yoel Villarroel, presidente de la asociación civil Vencedores de Guayana -que agrupa a 160 amarradores-, exige a la acería que tome en cuenta la antigüedad de estos trabajadores.

“No queremos hacer daño a la empresa ni detener el proceso revolucionario. Queremos justicia social”, resalta Villarroel quien agrega que después de 16 reuniones con los directores de Recursos Humanos y de Finanzas desde 2008 no les quedó de otra manera. Prohibieron el acceso al transporte de carga para exigir una respuesta sobre la inclusión en nómina fija.

Leonardo Suárez Montoya
Foto Carlos León