Continúa bajando el valor del bolívar en la frontera

(Foto archivo)

Con la disminución cada vez más del valor del bolívar frente al peso colombiano, José Rozo, economista, explicó tres posibles formas económicas que pudieran solventar de manera positiva para el eje fronterizo San Antonio-Ureña -Cúcuta, aplicados por los gobiernos de ambos países, reseñó el Diario de los Andes.

Desde el pasado viernes el bolívar fuerte registra una baja con respecto al peso colombiano considerable debido a la sobreoferta de la moneda nacional en la frontera, situación que puede ser revertida mediante estrategias económicas, según lo expresó José Rozo, economista.

En este sentido, explicó que existen tres formas posibles de aplicar para que el bolívar vuelva a los valores en los que estuvo en los años previos a la puesta en marcha el control de cambios en el país.

Recordó que en el año 2002 el bolívar estuvo con un valor de 2 pesos con 80 centavos, que ya para enero del año siguiente registró una disminución, quedando en 2 pesos con 10 centavos, para luego de la implementación del control de cambio, fue descendiendo progresivamente hasta el valor actual de la moneda venezolana ante el peso colombiano.

Para Rozo, el control de cambio vendría a ser el “elemento distorsionador”, que es un factor que viene afectando el ingreso de los tachirenses, principalmente la calidad de vida e incrementando el contrabando, no sólo de combustibles sino de una significativa cantidad de productos de uso y consumo.

¿Cómo recuperar el valor?

El especialista señaló que una de las formas de cómo recuperar el valor de la moneda nacional frente al peso colombiano es el levantar el control de cambios que rige en el país desde hace unos nueve años, y que según lo considera “este Gobierno no lo va a hacer”.

En segunda opción está la posibilidad de suscribirse un convenio entre los bancos centrales de ambos países, el Banco Central de Venezuela (BCV) y el Banco de la República de Colombia, en el que se cree un fondo de compensación, bolsa por medio de la cual el BCV comprase los bolívares al Banco de Colombia, recaudados por este ente en la ciudad de Cúcuta a un valor que podría ser de dos pesos por bolívar.

Dijo que “nosotros debemos aspirar llevar el bolívar por lo menos a dos pesos”, argumentando que estando en este valor la moneda venezolana, se reduciría en un 95 por ciento el problema del contrabando en la frontera, por ende la recuperación de la calidad de vida de los tachirenses.

En esta materia, explicó con referencia a este sistema que el Banco de la República del país vecino no puede efectuar transacciones que generen pérdidas, es decir que no pueden ser en monedas que no sean el dólar, pero que en este convenio podrían establecerse la venta de esos bolívares que hayan sido recaudados en Cúcuta, en dólares al BCV, lo que representaría la recuperación de la moneda.

Esta figura económica es posible, puesto que hay actualmente los entendimientos, así como también la intención de los mandatarios de ambos países para aplicar políticas en la frontera para atender esta zona deprimida de ambos lados de las dos repúblicas.

Beneficio recíproco”

El economista señaló que otra de las medidas que pudiera establecerse para recuperar el valor del bolívar, es aprovechando el comercio de combustible hacia Colombia, en el que se generan unos 26 millones de bolívares fuertes mensuales promedio, que serían unos 6 millones de dólares aproximadamente, por lo que cabe recordar que esta transacción se está realizando es en dólares.

Añadió que si se lograra que Petróleos de Venezuela S.A (Pdvsa) recibiera el pago por la venta de este combustible a Colombia en bolívares, esto podría también aumentar el valor del bolívar en la frontera, puesto que en este caso Ecopetrol tendría que recaudar 26 millones de bolívares mensuales para pagarle a su homólogo venezolano, para lo que se verían obligados a colocar el precio del bolívar en un valor “atractivo” para que se incentive el cambio de bolívares por pesos.

Con este método, habría un “beneficio recíproco”, por cuanto la población en primer lugar, sería la beneficiada porque sería una revaluación de sus ingresos, al punto en que se triplicarían los ingresos de un trabajador.

Se vive de las dos economías

Para José Rozo, una de las características principales de vivir en un estado fronterizo como lo es el Táchira, es que el ciudadano puede “bandearse” con las dos economías, en donde puede conseguir algunos bienes al otro lado de la frontera, que en la propia escasea, repercutiendo en el lado colombiano en la reactivación del comercio que registra una disminución considerable.