Militares venezolanos construyen viviendas en Bolivia, la crisis eléctrica y otras #SemillasdePatilla

Política

 

¿Se reeditan los círculos bolivarianos? PSUV ya cuenta con 12 mil patrulleros

Según el oficialismo, unas 12 mil personas se han alistado como patrulleros del Partido Socialista Unido de Venezuela en los más de 11 mil puntos que han estado operativos desde hace cuatro semanas. Según voceros del partido, “las patrullas de vanguardia son la base en la que la organización popular conforma el círculo de lucha por el buen vivir y es la base fundamental para la constitución del Polo Patriótico y para la construcción de las comunas socialistas y el Estado comunal” y tienen como tarea “representar al partido y al Presidente en todos los barrios”.

El tema de los patrulleros del PSUV deja muchas interrogantes en el aire. Se nos suelta toda esta retórica del instrumento para organizar al poder popular, luchar por el buen vivir y representar al presidente en los barrios, pero entre tanto gamelote es difícil no perderse entre las especulaciones que apuntan a cuáles podrían ser las verdaderas intenciones de este programa. Cuando se crearon los Círculos Bolivarianos, hace más de una década, se nos pintaron como entidades para la difusión de las ideas de la revolución bolivariana, pero terminaron convirtiéndose en violentos mecanismos para el amedrentamiento de todo aquel contrario a sus conceptos ideológicos.

Con esto de los patrulleros hay que pensar mal desde el mismo momento en que se utiliza ese nombre para designarlos porque sugiere que se trata de una especie de programa de vigilancia, que mal entendida puede interpretarse como una reedición de los círculos del “terror” bolivariano ¿Será esa su verdadera misión? A falta de ver qué hacen estos patrulleros, mejor es esperar lo peor de ellos, después de todo, eso es lo que ha sembrado el gobierno en los venezolanos: desconfianza.

 

Luz por fuera y oscuridad por dentro: Militares venezolanos construyen viviendas en Bolivia

El diputado a la Asamblea Nacional, Julio Borges, alertó que el gobierno está dando prioridad a atender los problemas de Bolivia antes que a los de Venezuela. El coordinador de Primero Justicia, citó fuentes oficiales que aseguran que los militares venezolanos destacados en Bolivia han beneficiado a 91.408 familias con 258 proyectos de construcción de viviendas, escuelas y calles.

Adicionalmente, Borges señaló que el número de viviendas entregadas por el Gobierno respecto de la oferta hecha por Chávez para este año, es siete veces menor al número que debía estar listo a la fecha y se preguntó por qué esos militares venezolanos en Bolivia no están construyendo casas o arreglando carreteras aquí. Resulta indignante que militares venezolanos estén construyendo casas en Bolivia mientras que en Venezuela hay cientos de miles de personas viendo en casas de condiciones altamente precarias, sin contar las que están mal viviendo en refugios desde hace casi nueva meses. No es que uno se muestre contrario a la solidaridad el gobierno venezolano con otros países, pero realmente no se justifica que despliegue esa ayuda cuando en Venezuela hay tantos problemas pendientes por resolver.

Esto no es más que otra de esas dádivas a las que Chávez se ha vuelto tan aficionado y cuyo único propósito es comprar la simpatía y el apoyo de estos países. Luz por fuera y oscuridad por dentro, esa parece ser la política del comandante y no pierde oportunidad para demostrarla.

 

Economía

 

Ingresos diluídos: Salario mínimo venezolano será el quinto más alto de la región

El salario mínimo que entrará en vigencia el 1 de septiembre permitirá que Venezuela se ubique en el quinto lugar del ranking de remuneraciones básicas de América Latina. Al aplicarse el segundo tramo del incremento salarial previsto para este año el sueldo básico será de 1.548,21 bolívares mensuales, equivalentes a 360 dólares, por detrás de países Argentina, Panamá, Paraguay y Chile y superando a otros como Brasil, Costa Rica, Colombia y Uruguay. Sin embargo, el país lidera el conteo de las naciones latinoamericanas con el nivel inflacionario más elevado, lo que supone una pérdida de valor del ingreso real. Aún con el aumento del salario mínimo no se logrará cubrir el costo de la canasta alimentaria que mide el Instituto Nacional de Estadística. Uno de los supuestos grandes logros que se atribuye el gobierno es el de haber aumentado el salario mínimo hasta colocarlo entre los más altos de la región.

Lo que el gobierno se queda callado es que ese monto equivalente a 360 dólares mensuales es bastante engañoso. Por una parte, no es secreto que el bolívar está sobrevaluado y que de hacer la equivalencia sobre un cambio más ajustado a la realidad el salario mínimo estaría más cerca de la cola de la lista que de la cabeza. Así mismo, la elevada inflación que corroe al país diluye notablemente la capacidad de compra de ese salario mínimo. Basta recordar que la inflación del 2010 cerró en 27,2% y que en los primeros meses del 2011 ya acumulaba 16% para darse cuenta que de poco nos sirve tener el quinto mejor salario mínimo de la región cuando con ello no podemos comprar lo que en otros países pueden adquirir por muchísimo menos. Obviamente el gobierno no aceptará esta realidad pero los números no mientes y están ahí para el que quiera verlos.

 

No se cunre la demanda del sector productivo: Crisis eléctrica puede afectar crecimiento económico

Expertos económicos estiman que la crisis eléctrica podría restarle entre 0,5 y 1 puntos al crecimiento económico estimado por el gobierno en 5% para este año. Los sectores afectados por los cortes de luz generan casi 70% del PIB, lo cual da una idea del impacto que genera. Firmas económicas como Econinvest señala que la solución para superar la crisis de energía eléctrica no debe ser la restricción del consumo y que el Estado debe permitir la participación del sector privado en las inversiones de ciertos sectores energéticos de carácter estratégico para garantizar la producción y uso de la energía en todo el territorio nacional. El gobierno parece no querer darse cuenta de que en gran medida el crecimiento económico depende del crecimiento de la productividad y no sólo del aumento del gasto público. De hecho, pareciera que las políticas que impone parecieran buscar una atrofia productiva en el país.

La falta de confianza derivada de las expropiaciones y las restricciones en el suministro de energía parecen apuntar en esa dirección. Una desacertada política energética, o mejor dicho, la ausencia de una, ha hecho que en Venezuela se descuide el mantenimiento de los sistemas de generación y transmisión y no se haya trabajado en función de lograr un crecimiento de la oferta de electricidad que vaya a la par de la siempre creciente demanda. El gobierno acusa al país de derrochar energía al consumir más que hace unos años, pero es lógico que la demanda crezca a la con la población y con la necesidad de mayor productividad para cubrir sus necesidades.

Desde que se inició el proceso de Estatización de las empresas de servicio eléctrico el mismo ha ido de mal en peor. No se puede excluir al sector privado de algo tan preciado como la energía eléctrica, pero desafortunadamente el la revolución sólo priva la conveniencia política, así no responda a las necesidades del colectivo. Así es que se gobierna bajo el socialismo del siglo XXI