El aumento salarial de la Fuerza Armada, otro zarpazo a la libertad de expresión y otras #SemillasdePatilla

Política

 

Mantenerlos contentos… Chávez anuncia aumento para las Fuerzas Armadas

El presidente Hugo Chávez anunció un aumento de salario a los integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Aunque no indicó cuando entrará en vigencia el mismo ni el porcentaje de incremento. a partir de cuándo ni en qué porcentaje, aseguró que pronto decretará el mismo. Chávez señaló que como los militares no tienen sindicatos, ni mesas de discusión, él asume la tarea de estar pendiente de cómo se mueven las escalas de sueldos año tras año. Justificó su decisión recordando que tanto los médicos como los educadores y en general los trabajadores del sector público recibieron un ajuste salarial este año.

El comandante presidente, elevado a los altares de la divinidad militar por obra y gracia de oficiales de alto rango de los que se ha rodeado para blindar su poder, ahora se auto presenta como el gran velador del bienestar de los miembros de las Fuerzas Armadas venezolanas. Teniendo aún fresca en la retina la patética imagen de los cadetes que le recibieron de rodillas al regreso de uno de sus tantos viajes a la patria de Fidel, esta nueva actuación deja descaradamente en evidencia que el caudillo busca como sea sembrar entre los miembros de la institución castrense la misma conexión emocional que, por muy incomprensible e irracional que nos parezca a la mayoría, mantiene con una parte importante de la población. Con el “yoismo” que lo caracteriza se planta como el defensor de los derechos de los militares, como el gran benefactor que se preocupa por el bienestar de los suyos cual protector padre.

Como suele ocurrir con Chávez, las formas ensucian el escenario. No se trata de cuestionar el aumento de salario que bien merecido tienen los militares como venezolanos que son, sino del modo como se anuncia, con los recurrentes aires vanagloriosos que arrastran un marcado tufo a manipulación.

 

Otro zarpazo a la libertad de expresión: Cuestionan privativa de libertad dictada a Leocenis García

El Diputado Miguel Ángel Rodríguez, miembro de la Comisión de Libertad de Expresión de MUD, calificó de “secuestro” la medida privativa de libertad dictada ayer contra el editor del semanario 6to Poder, Leocenis García al considerar que “ha sido violado su derecho al debido proceso y su presunción de inocencia”. Por orden del tribunal Noveno de Control, García fue recluido en el SEBIN tras luego de ser imputado por los delitos de instigación al odio, vilipendio a funcionario público y ofensa pública por razones de género derivado del artículo “Las poderosas de la revolución” publicado el pasado 20 de agosto en dicho semanario. La defensa de Leocenis García calificó como “barbarie jurídica” la medida y denuncia el irrespeto a sus derechos humanos, mientas que la ONG Reporteros sin Fronteras instó a que se revisen y se retiren los cargos presentados.

La ya tristemente célebre fotografía que presentaba a varias de las más altas representantes del gobierno como si de cabareteras de finales del IXX se tratasen, lejos de ser tratada como lo que es, una simple parodia, se ha criminalizado de una manera que sólo puede entenderse bajo la perspectiva de un régimen que castiga la libertad de expresión. Aún asumiendo que la fotografía en cuestión constituya un insulto, es difícil de entender que un Estado que ha legitimado el improperio como parte de la verborrea oficial de sus miembros se ofenda si desde la orilla de la disidencia se le caricaturiza como se hizo en 6° Poder. A diario escuchamos a todo tipo de voceros del gobierno soltando insultos a diestra y siniestra contra todo aquel al que le quepa el apelativo de “contrarrevolucionario” sin que ningún organismo competente les califique de incitadores al odio ni vilipendiadores.

Aquí, contrario a lo que afirma el dicho, lo que es bueno para el pavo no lo es para la pava y con eso se validan las barbaridades que escupe gente como esa lacra periodística que es Mario Silva desde la inmunidad que lo arropa en su repugnante programa en el canal del Estado. Al final, en Venezuela la libertad de expresión está condicionada al bando al que pertenezca quien trate de ejercerla. Insulta a la oposición y serás premiado, insulta al gobierno y serán encarcelado.

 

Economía

Problemas mal enfrentados: Aumenta el crédito agrícola pero cae la producción

La imposición del gobierno a la banca de entregar créditos agrícolas a bajas tasas de interés no ha dado hasta ahora los frutos esperados. Cifras del Banco Central revelan que la producción de alimentos no solo no crece, sino que mantiene la caída que comenzó a registrarse en 2008. Para el final del primer semestre del 2011 el portafolio de créditos a los agricultores, a la tasa preferencial de 13%, se había incrementado en 53,5% y atualmente, 17 de cada 100 bolívares prestados están en el campo. Fuentes del sector bancario sostienen que la producción agrícola no se puede impulsar únicamente con créditos baratos, ya que existen problemas de fondo como vialidad dañada, falta de asesoría técnica, falta de insumos, desinversión por el impacto que han tenido las expropiaciones de fincas y el desinsentivo que crea el control de precios en rubros básicos.

Si bien la economía es un tema complejo hay ciertas premisas que se cumplen como condición “sine qua non”. Si la producción falla cae la oferta y si esta no responde a la demanda se incrementa el precio. El gobierno parece haberse acostumbrado a la idea de que a punta de billete se logra todo. Es cierto que a nivel internacional la repartidera de dinero le haya funcionado como generador de simpatías, así como también parece ser cierto que muchos sectores optan por hacerse la vista gorda ante los problemas del país a cambio de una trozo del pastel. Sin embargo, hay problemas medulares que no se resuelven tan simplistamente. El gobierno exige a los bancos, so pena de expropiación, otorgar créditos al sector agrícola, pero como garante que debe ser de la aplicación de políticas efectivas y coherentes que fijen buen rumbo simplemente dejan muchísimo que desear.

El gobierno es quien mantiene la vialidad en ruinas, quien se desentiende del pequeño agricultor, quien propicia la falta de insumos y quien amedrenta con expropiaciones a quien le deja de resultar simpático. Con un escenario así es imposible montar una buena obra y desafortunadamente las perspectivas a futuro no dejan ver la posibilidad de que eso pueda cambiar. Por retorcido que parezca, así es el gobierno revolucionario.

 

Malas políticas dejan su huella: La productividad se mantiene estancada

Según la encuesta de coyuntura del segundo trimestre elaborada por Conindustria, pese a que la economía nacional acumula tres trimestres de crecimiento, la productividad de las empresas se mantiene estancada en los mismos niveles que reportaba hace un año cuando el país estaba sumergido en una recesión y funcionando al 52,77% de su capacidad instalada. El estudio reporta una caída de la producción de 43% y un bajón en las ventas de 42%. La disposición a realizar inversiones mayores apenas alcanza el 15% mientras que las dos terceras partes de los empresarios sólo estarían dispuestos a emprender inversiones operativas. Los industriales se inclinan a pensar que la incertidumbre política y social, la falta de materia prima, el racionamiento eléctrico y las trabas para obtener divisas son los aspectos que más incide en la falta de crecimiento productivo.

La receta para el crecimiento sostenido de la industria es muy sencilla. La implantación de políticas menos intervencionistas que estimulen la inversión, el garantizar el flujo de insumos y materias primas, más y mejor empleo y la generación de incentivos que promuevan el incremento en la oferta de bienes son las claves básicas para disparar la productividad. Lamentablemente, el gobierno parece imponer el tránsito por un camino muy diferente. Siendo obvio que la falta de recursos no debería ser un problema lo único que puede quedar claro es que lo que priva en todo esto es la falta absoluta de capacidad y disposición para hacer que las cosas funcionen como debe ser. La revolución se ha convertido en el lastre que hunde a Venezuela ¿Llegará a tiempo el salvavidas?