La quema de basura afecta a toda Ciudad Guayana y las autoridades callan

(Foto Correo del Caroní)

El colapso del vertedero y la quema de basura en Cambalache afectan a toda Ciudad Guayana, pero en particular a los pobladores, que además de lidiar con los desechos afrontan la carencia de servicios básicos. Los residentes reiteraron que la contaminación en el área es alarmante, reseña el Correo del Caroní.
Cambalache. Muchos relacionan este nombre con la ubicación del relleno sanitario, olvidando que es una comunidad donde habitan cientos de familias que, además de los gases tóxicos, sufren las carencias de servicios básicos como en cualquier otro sector del municipio Caroní.

En la zona convergen más de 40 empresas de diversas ramas, hay un ambulatorio Barrio Adentro y un dispensario, dos planteles educativos y un sinfín de calamidades.

“Aquí falta de todo, las calles están llenas de huecos, por donde pasas caes en un hueco, porque no han asfaltado, además las aguas negras están desbordadas desde hace muchos años y no han hecho nada”, expresa Gabriela Jiménez.

La vía principal es ejemplo de lo dicho por Jiménez, tiene huecos de todas las dimensiones que a su vez están cubiertos de aguas servidas por el colapso de las mismas.

Habitantes manifiestan que el olor a basura quemada se conjuga con el de cloacas ocasionando malestar en quienes viven en la comunidad, “es horrible, así no se puede, de verdad que esto es una situación sumamente difícil, aquí no importa el color, ni quién tiene que hacerlo, todos deben trabajar juntos por nosotros, alcalde y gobernador porque es su trabajo”.

El agua sucia que rebosa por las calles, amenaza con introducirse en las viviendas, lo que agravaría la salud de los residentes, quienes además del incremento de enfermedades respiratorias también se enfrentan a otros tipos de afecciones en la piel.

Inocencia González asegura ser una de las víctimas de la polución, se mudó hace 17 años a la zona, desde entonces su salud ha presentado complicaciones.

“Yo vivo con una gripe, ataques asmáticos que antes no tenía, en las noches no puedo dormir porque se me tranca el pecho por el humo”, comenta mientras se tapa la boca al toser.

Esta mujer es miembro del consejo comunal del sector 5, igual que Ligia Andrade, quien también sufre de males respiratorios por los niveles de contaminación que hay en el lugar.

Competencia de todos
Es competencia del ejecutivo regional y municipal el problema del vertedero de Cambalache, porque así lo indica la Ley de Gestión Integral de la Basura en sus artículos 8 y 9, donde se explican las obligaciones de ambas autoridades gubernamentales sobre el manejo integral de desechos sólidos.

En el artículo 8 reza que el poder ejecutivo estadal debe “prestar los servicios de transferencia y disposición final de desechos sólidos”, en el numeral 2 del mismo artículo explica que debe “participar en el aprovechamiento de residuos, mediante la creación de empresas de propiedad colectiva, conjuntamente con las comunidades organizadas”.

En cuanto a las competencias de la municipalidad resalta “dar cumplimiento a los cronogramas de adecuación de los vertederos a cielo abierto para su clausura”.

Para nadie es un secreto la magnitud del problema de Cambalache y las consecuencias que atañen a la población, por eso debe ser responsabilidad de todos los entes gubernamentales su pronta solución.

El especialista en Gestión Integral de Residuos y Desechos Sólidos, Horacio Santana, asegura que en el país no hay rellenos sanitarios aptos, “ninguno de los que existen, tienen las características de un relleno sanitario, para empezar en un relleno sanitario no debe haber humo, ni mal olor”.

El hombre observa con preocupación cómo en diversos estados se están haciendo trabajos que duran menos de cuatro años, cuando la vida útil de un relleno sanitario es de 12 años mínimo.

“Hemos advertido sobre esta situación, (…) tenemos un proyecto de captura y manejo de gases que está en el SAPI paralizado y no hemos logrado obtener la patente, tenemos el manejo de los lixiviados, eso es lo que hace daño, además de los gases”, explica.

Santana manifiesta que una opción para el problema de Cambalache sería la aplicación del Sistema de Gestión Integral de la Basura, que va desde el entrenamiento en los planteles educativos sobre los desechos, la selección para el reciclaje y reúso, la disposición final de los residuos, la limpieza de los vehículos, la administración del relleno sanitario y por último mantener el contacto y la integración de las comunidades como está establecido en la ley.

 

Ambulatorios trabajan medio turno

Si bien en Cambalache existen dos centros asistenciales, ambos trabajan hasta las 2:00 de la tarde. “Lo que sucede es que uno es un dispensario y el otro es de Barrio Adentro, pero no trabajan las 24 horas, hay veces que eso está full porque los niños se enferman y hay que nebulizarlos”, exclama Tibisay Rosas, integrante del consejo comunal sector 3.

Los habitantes del lugar piden que adecúen el dispensario para que labore las 24 horas del día, “la comunidad ha crecido, y para nadie es un secreto que aquí (Cambalache) hay emergencias, nos cuesta salir, si no tenemos un carro para ir a Uyapar nos morimos”, comenta.

Inocencia González: “Yo vivo con una gripe, ataques asmáticos que antes no tenía, en las noches no puedo dormir porque se me tranca el pecho por el humo”.

Ligia Andrade: “Tengo 10 años viviendo aquí, siempre tengo tos, yo era una persona sana, y mi salud empeoró desde que me mudé para acá, ese humos nos está matando”.

Diogelis Pocaterra
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Foto William Urdaneta