Se producen 436 mil toneladas de cabilla, pero hay escasez

(foto archivo)

No se hallan en las ferreterías. Tampoco en las ventas de materiales de construcción. Y es que las cabillas están tan escasas como la leche o el aceite, informa La Verdad.

¿La razón de la desaparición? Los manejos poco transparentes que hacen los distribuidores. Así lo asegura Jorge Roig, primer vicepresidente de Fedecámaras.

El también presidente de la Asociación de Industriales de la Minería y la Metalúrgica (AIMM) indica que el desabastecimiento se presenta pese a que en el país se produce la cantidad necesaria para cubrir la demanda para la construcción de viviendas.

En el primer semestre de 2011 la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) y la Siderúrgica del Turbio (Sidetur) produjeron 198 mil toneladas cada una, mientras que la Siderúrgica del Zulia (Sizuca) proporcionó 40 mil toneladas, para un total de 436 mil toneladas.

“El problema no está en la producción, sino en la distribución. Las cabillas no están llegando. La producción se viene haciendo mal, de una manera discrecional. El problema es que se las entregan a consejos comunales y empresas que no están capacitadas”.

En Venezuela el producto vital para el sector de la construcción está regulado. En el país el monto de venta reglamentario está muy por debajo del precio internacional.

“Sí se están produciendo cabillas, el problema es que no están llegando a donde tienen que llegar, porque se las están llevando por los caminos verdes, bien sea para Colombia o Brasil”.

Una gandola con 30 toneladas del producto en la puerta de la siderúrgica tiene un precio de 52 mil bolívares fuertes. Una vez en la calle el constructor la paga en 170 mil bolívares fuertes. Pero en el mercado internacional la cancelan en 250 mil bolívares.

Roig considera que sólo con sincerar el monto de venta de las barras de acero se acabaría con las mafias, se normalizaría la distribución y las siderúrgicas obtendrían los ingresos necesarios para funcionar eficientemente.

Otro problema

El presidente de la AIMM explica que otro problema es que las empresas producen en menor cantidad el producto que se requiere para la construcción de viviendas.

“El tipo de cabillas que se están haciendo, que fueron 400 mil toneladas en el primer semestre, no es el que el mercado está necesitando. Se están haciendo cabillas muy grandes o muy pequeñas, pero no las de tres cuartos, la de media y la de una pulgada, que son las que se necesitan en este momento”.

Indica que las siderúrgicas optan por los diámetros grandes, que se utilizan en las obras de infraestructura mayor, por las facilidades para producirlas.

El número

José Khan, ministro de Industrias Básicas y Minería, calcula que anualmente se necesitan 300 mil cabillas por año para la construcción de viviendas.