Disfraces de Halloween para niños, ¡hazlos tú misma! (Fotos)

Es una noche terroríficamente divertida y están deseando que llegue. Para ellos, su disfraz es muy importante y prepararlo forma parte de la diversión. Siempre puedes comprarlo, pero con un poco de imaginación e ingenio puedes ahorrarte un buen dinero y pasarlo genial confeccionando, entre todos, ese atuendo con el que darán muchísimo “miedo”. mujerdeelite.com

No es necesario que te compliques demasiado. Buscando por los armarios, seguro que encontráis prendas y complementos que, con una ligera transformación, pueden quedar perfectos para la ocasión. Aquí tienes algunas ideas:

(foto cortesía mujerdeelite.com)

Zombi
Disfraz favorito de los que ya son chavalines, a los que les encanta ir por ahí dando sustos con su aspecto  de muerto viviente. Es de los más sencillos, económicos y “efectivos” a la hora de causar terror.

Recupera esa ropa vieja con la que no sabes qué hacer y déjala como si acabara de salir de la tumba. Para ello, rasga la tela creando distintos cortes y algunos jirones (camisa y pantalón) y por supuesto, entre todos, ensuciadla hasta dejarla repugnante (¡lo pasarán bomba!). Valen: manchas de huevo, costras y pegotes hechos con agua y harina, restos de pintura, arcilla y no puede faltar un poco de “sangre” (puedes comprar este tipo de maquillaje, utilizar el infalible ketchup o tu propia barra de labios).

Las ojeras profundas, la cara blanca o amarillenta, el pelo enmarañado con ayuda de gomina y polvos de talco y alguna cicatriz pintada conseguirán que quien los mire salga corriendo.

Fantasma
Un clásico infalible perfecto para chiquitines. Sólo necesitas una sábana blanca que ya no uses a la que tendréis que hacer los agujeros para los ojos (recorta y marca con lápiz de ojos o carboncillo). Otra posibilidad es recortar toda la forma de la cara (el peque irá más cómodo) y maquillar al niño con la cara blanca y los ojos y boca que asusten. Recuerda dar cierta forma a la sábana (la falda debe acabar en picos irregulares) y adaptarla al tamaño del niño (evitarás que el fantasma tropiece).

Como complemento perfecto haz la cadena con bola que todo fantasma que se precie lleva atada al tobillo. Sólo necesitas cartulina negra y pegamento. Ellos te ayudarán a recortar las tiras para los eslabones (para la bola puede valerte una pelota forrada de tela negra o pintada).

Momia
Fácil, aunque requiere un poco de maña para colocar las vendas sin que se caigan. Para ello enrolla al peque con vendas o con las tiras de tela que hayas hecho de una sábana vieja (debajo el niño llevará una malla o leotardos y camiseta ajustada). No olvides vendarle también la cabeza dejando al descubierto esa cara demacrada y empolvada propia de cualquier momia “normal”.

Bruja
Para que tu hija sea la bruja más bonita, bastará con que busques una falda larga (mejor oscura) y tras adaptarla a sus medidas le coloques unos graciosos parches y remiendos. Puedes hacerle además, un “can can” con tela negra de tul para darle volumen al disfraz colocándolo de forma que asome por debajo de la falda. Para la parte superior podéis usar una malla negra o roja o una camiseta ajustada de alguno de estos colores.

Seguro que le apetecerá llevar una capa. Son muy fáciles de hacer sólo tienes que cortar la tela (mejor raso) en forma de cono – trapecio (estrecha por arriba para atarla al cuello y ancha por abajo). Haz un pequeño dobladillo en todo el borde y cose dos tiras en la parte superior para que la niña pueda colocársela.

(foto cortesía mujerdeelite.com)

Indispensable el sombrero de bruja (hazlo con cartulina negra, recortando un círculo como base en cuyo interior recortarás un segundo círculo del tamaño de la cabeza de la niña. A continuación haz un cono, también de cartulina de manera que encaje en el círculo interno, pégalo y listo), una escoba también será un buen punto para completar su disfraz.

Princesa “malísima”
Las niñas no renuncian fácilmente a disfrazarse de princesas aunque Halloween requiere que sean terriblemente perversas (tipo madrastra de Blancanieves). Dale un repaso a su disfraz de princesa incorporando por ejemplo en la falda una sobrefalda en color “siniestro”, (el morado queda perfecto) o cosiendo unas tiras desde la cintura, en este mismo tono o en negro. Una capa larga y envolvente también en negro conseguirá la transformación de hada a malvada hechicera.

Vampiro – Drácula
No puede faltar en esta noche “infernal”. Un buen maquillaje (colmillos y boca ensangrentada indispensables)  y simplemente una malla y leotardos negros son la base de este sencillo disfraz de acierto seguro.

Además, tendréis que hacer una capa muy amplia (negra o roja) siguiendo el mismo método descrito para el disfraz de bruja pero antes, piensa si no tienes alguna de otro disfraz que pueda valerte (¿Batman?, ¿el zorro?, ¿mosquetero?…  todos llevan capa).