Lucy Gómez: José Gregorio no es político

Una de las discusiones más locas que he presenciado últimamente, tiene que ver con la declaración del presidente Chávez, agradeciéndole al Venerable José Gregorio Hernández, por el milagro de curarlo del cáncer. Independientemente de ser creyente o no, en pleno siglo XXI es increíble asistir a una discusión, primero sobre si realmente José Gregorio hizo el milagro, con los comentarios derivados, plenamente argumentados, en referencia a que el Presidente nunca ha estado enfermo o sí está gravísimo y es mentira que se haya curado nada.

Y la otra parte es peor, acerca de porqué José Gregorio Hernández hizo ese milagro, admitiendo de una vez que sí lo salvó. La tesis es que dando por sentado que le concedió efectivamente la gracia de curarse, el hecho lo convierte prácticamente en un santo chavista o de inclinaciones sospechosamente rojo-rojitas.

Con el respeto que me merecen los católicos, los cristianos, los judíos y los islámicos, entre otros creyentes, tengo que argumentar, que el conceder gracias nunca ha sido un asunto precisamente político. Se conceden los milagros y ya, inclusive a gente mala pecadora, tramposa, precisamente, porque ahí está la misericordia de la cosa.

Además, amigos míos, si nos ponemos a ver, José Gregorio Hernández murió atropellado por el primer carro que hubo en Venezuela, así que probablemente nuestros intríngulis políticos les sepa a poco, si es que los santos se ocupan de asuntos tan terrenos como las elecciones presidenciales venezolanas de 2012.

El tercer argumento que oí en la discusión es aún peor. Que cómo es que José Gregorio le da una mano a Chávez, cuando el Presidente le acaba de aprobar una aumento de 50% a los militares, con retroactivo desde septiembre, dejando a todos los demás trabajadores y estudiantes que han pasado meses protestando y marchando hacia la vicepresidencia, Miraflores o Pdvsa La Campiña, como a unos tontos. Y desamparados de los santos, que no les hacen el milagro de aumentarles el sueldo.

Ustedes me dirán, qué tiene que ver una cosa con la otra. Y yo convengo.

Pero la gente en Venezuela, amigos míos, cuando se molesta, es capaz no solamente de despedir a José Gregorio como santo de cabecera, sino ponerlo cabeza abajo y otras cosas peores, porque según ellos se ha portado mal.

A quienes no les dieron aumento o se lo dieron chucuto (medio país está protestando porque no le dan dinero) le parece especialmente nefasta la mezcla del gordo presupuesto militar con el bonote que dieron en Táchira de 92 millones de bolívares para construir una basílica al santo Cristo de La Grita, la misma iglesia a la que concurrió el Presidente, recién llegado de Cuba, a darse golpes de pecho, ya que está catoliquísimo últimamente, y a decir, que -también al Cristo- le daba gracias por su reluciente salud.

Pero, hay que entender al Presidente.

¿Ustedes creen que las enfermeras, los maestros, los estudiantes (especialmente los universitarios), los choferes contratados por Pdvsa, los choferes de plaza, conservan tanto a un mandatario en el poder, como un militar contento? ¿Verdad que no?

Hay que ser lógicos y racionales. Puestos a ver como ardió la barba del vecino libio, Chávez tiene que tener tranquilos a los curas y a los militares. Miren que el zaperoco de enero de 1958, que acabó con el antiguo dictador Marcos Pérez Jiménez, estalló con una pastoral de monseñor Rafael Arias Blanco y los curas en este país, tienen un prontuario político, desde antes de la Independencia para acá, muy nutrido.

En cuanto a los militares, adoctrinamientos aparte, hay algo indiscutible, y es que diciembre para ellos será mejor con un aumentote, que sin el aumentote. Y no estoy hablando si se lo merecen o no, pero el dinero da una tranquilidad y un espíritu navideño, que ni les cuento.

Porque, puestos a ver ¿nosotros hacemos algo por acabar con los homicidios en serie, como los 56 muertos del fin de semana pasado, con los sustos que nos llevamos todos los días en las camionetas cuando nos piden el celular y la cartera, nos molestamos cuando no hay leche en polvo o cuando se va la luz por tres días? No. Nosotros tan tranquilos protestamos, sí, pero bajito.

No somos peligrosos, pues, como dice el Presidente, somos un pueblo noble, tranquilo, amoroso, casi bobo.

Así que en vista de que por ese lado no habrá problemas y que con los delincuentes y las mafias, como vamos viniendo, vamos viendo, lo que queda es pagar el apoyo armado oficial, pese a que a algunas personas les suene feo. A mí, no me suena feo, me suena lógico. ¿Verdad José Gregorio?

 

(*) Periodista; editora jefe de la corresponsalía de Notitarde en Caracas.

E-mail: nuevatoledo@gmail.com

Publicado originalmente en el diario NotiTarde (Carabobo)

 


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