Mujer murió por implante de glúteos en clínica de Catia

Familiares de la mujer fallecida exigen que se investigue lo ocurrido y se castigue a la responsable

Yuraima Presilla Brito, de 35 años de edad, ama de casa y madre de cuatro hijos ­la menor de tres meses de nacida­ es la tercera persona que muere a consecuencia de tratamientos para adelgazar e implantación de glúteos que realizan en el Centro Estético Nutricional Dani Light, ubicado en la mezzanina del edificio Pomarrosa, en la Plaza Sucre de Catia, informa El Nacional.

Presilla tenía días sometida a esa terapia. El lunes a las 3:30 pm llegó al centro acompañada de una sobrina, de 17 años de edad, que también se somete a tratamientos.

Minutos después, Yulia Presilla Brito, hermana de Yuraima, recibió una llamada de su hija. Le explicó que Mercedes Elvira Betancourt Paredes, de 43 años de edad, dueña de la estética y encargada de hacer las terapias, le había comunicado que su tía estaba convulsionando y luego le dijo que había muerto por un paro respiratorio.

Presilla, que hace labores de seguridad en el Hospital Periférico de Catia, fue al centro y habló con la propietaria, quien no supo resolver la emergencia que se le presentó a su cliente y por la cual murió. Dijo que Betancourt Paredes le manifestó: “Ya yo he pasado por eso y tengo buenos abogados”, refiriéndose a las muertes de otras dos personas que se hicieron tratamientos similares.

Refugio y estética. En el edificio Pomarrosa también hay un refugio de damnificados, que desconocían que en la mezzanina funciona un centro estético. Un paramédico que permanece en el albergue se trasladó al lugar donde estaba Yuraima para tratar de prestarle los primeros auxilios mientras la llevaban a un centro asistencial, pero ya la mujer no tenía signos vitales.

Los familiares de la víctima solicitaron a una comisión de funcionarios de la Policía Nacional, que detuvo a la dueña del centro estético y la trasladó a la subdelegación del Cicpc del Oeste, en la que quedó recluida.

Ayer en la mañana Betancourt Paredes fue llevada a la medicatura forense de Bello Monte para someterla a exámenes y posteriormente presentarla ante un tribunal de control.

Hasta ayer en la tarde, los investigadores del Cicpc no habían encontrado ninguna certificación ni curso que la acredite o indique que está facultada para realizar el tipo de tratamiento que venía aplicando.

La sobrina de la víctima tiene un mes con un tratamiento para adelgazar y no sabe qué sustancia le inyectaron en el abdomen. Sólo le dijeron que se trata de un producto antigrasa. Las muestras serán analizadas en el laboratorio de la policía científica.

La empleada de un centro asistencial, que acompañaba a la familia Presilla Brito en la morgue a la espera del resultado de la autopsia practicada a la víctima, dijo que ella acudió a la estética por recomendación de Yuraima, pagó 1.800 bolívares por un tratamiento de 12 sesiones para rebajar, se hizo tres y precisamente el lunes acudió a la 1:00 pm.