Venezuela obtendría más beneficios políticos que económicos en el Mercosur

(Foto Reuters)

El ingreso de Venezuela al Mercosur, que los países del bloque examinaban el martes en una cumbre en Montevideo, pretende reforzar la influencia política del presidente Hugo Chávez en la región, toda vez que los beneficios económicos para el país son inciertos, opinan expertos y empresarios.

La incorporación de Venezuela al Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay) fue aprobada en 2006, pero su ingreso definitivo está pendiente del visto bueno del Parlamento paraguayo, dominado por la oposición de derecha, contraria a la política del gobierno de Chávez.

Venezuela aspira a “trascender, mirar más allá del simple comercio y plantear la unión económica”, aseguró el martes Chávez, que viajó por sorpresa a la cumbre en Uruguay donde se buscaba una solución “jurídica” a la entrada de su país al Mercosur, una alianza regional principalmente de índole comercial.

“Si lo viéramos desde el punto de vista meramente del interés nacional de Venezuela, quizás no habría tanto empeño, pero es que nosotros lo hacemos por la unidad latinoamericana”, admitió el mandatario, quien considera que la adhesión favorecerá especialmente a “los países más pequeños” del bloque, es decir, Uruguay y Paraguay.

Durante su intervención en el Mercosur, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo haber tenido “mucha paciencia” al esperar que los países integrantes de este organismo internacional aprueben el ingreso de nuestra nación. Dijo además que existen “manos peludas” detrás de los congresistas paraguayos que no aceptan la solicitud de Venezuela para entrar como miembro pleno y agregó que los rostros de “las 5 personas que se oponen” deberían salir en “panfletos para conocerles la cara.”

Reiteró que la no integración de Venezuela como miembro pleno del Mercosur afecta “no solo a Venezuela, sino a todos.”

El presidente Chávez dijo que esta asociación hemisférica es un gran motor como la Unasur y la Celac, pero que se necesita que “la arquitectura económica”  sea reformada para incluir otros aspectos.

Para el analista universitario venezolano Félix Arellano, la adhesión es “un juego más político-ideológico que económico para Venezuela y también para el Mercosur”.

“Es un recurso de Chávez para reforzar su liderazgo e influenciar a los países de la región”, aseguró a la AFP Arellano, director de la escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela.

Según este experto, “Chávez tiene gran interés en integrarse a Mercosur porque cada vez está más fuera de los esquemas económicos internacionales, a pesar de su fuerte discurso integracionista”, agregó, en alusión principalmente a la salida de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones (CAN).

En cuanto a los beneficios económicos, el vicepresidente de la patronal Fedecámaras, Jorge Roig, dijo a la AFP que, “aunque es difícil elucubrar sobre lo que va a ocurrir, si se concreta el ingreso en principio éste no representa una ventaja evidente para el sector privado”.

“En los últimos años ha habido una destrucción del aparato industrial venezolano, que nos situaría en desventaja para exportar nuestros productos. Y a menos de que se tomaran medidas importantes para incentivar la producción y la exportación, lo que se generaría sería una mayor entrada de productos extranjeros”, advirtió Roig.

En Venezuela rige un control de cambios que dificulta las exportaciones, a la vez que la política de expropiaciones y nacionalizaciones impulsada por el gobierno de Chávez, en el poder desde 1999, ha penalizado al sector privado y provocado la caída de la producción interna.

“El gobierno persigue un objetivo político y busca sumar a más países suministradores al modelo importador a pesar de que éste ya ha fracasado en Venezuela, para tratar de influenciar a esos países políticamente”, dijo a la AFP el diputado al Parlatino por Venezuela José Ramón Sánchez, del partido opositor Primero Justicia.

Sánchez, “preocupado” además porque el gobierno de Chávez no informó sobre en qué condiciones ingresaría el país al Mercosur, también opinó que el afán de Venezuela podría darle “un golpe casi mortal” a la institucionalidad del bloque si para lograr su entrada se acuerda una solución jurídica que obvia los estatutos internos.

Sobre este aspecto, el senador opositor y ex ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay Sergio Abreu denunció el martes que Venezuela quiere ingresar al Mercosur “vía golpe de Estado internacional”, con la complicidad de Argentina, Brasil y Uruguay.

Más allá de las pretensiones de Venezuela, el analista Ricardo Sennes, coordinador del Grupo de Análisis de la Coyuntura Internacional en la Universidad de Sao Paulo, estimó que para Brasil “hay un interés económico” puesto que el gigante latinoamericano “tiene con Venezuela uno de los principales superávit comerciales, y muchas inversiones”.

Pero también tiene “un interés geopolítico, de orientar a Venezuela, que tradicionalmente miró (en lo comercial) a Estados Unidos y luego al Caribe, hacia el sur”.

AFP | Redacción lapatilla