El 1º de enero de 2008, cuando se reemplazó la unidad monetaria anterior por otra con tres ceros menos y el apellido de fuerte, un bolívar era suficiente para pagar el pasaje de ida y vuelta al colegio o al trabajo.
No importaba la opción que se escogiera para trasladarse, porque el pasaje de autobús valía lo mismo que el ticket del Metro de Caracas.
Ayer se cumplieron 4 años de la llamada reconversión monetaria, y 1 bolívar ya no alcanza para eso. El precio del transporte superficial es 3 bolívares, de manera que se requieren 6 bolívares (500% más) para ir y regresar. El viaje en el sistema subterráneo cuesta 1,5 bolívares, por lo que hacen falta 3 bolívares (200% más) para trasladarse.
El índice nacional de precios al consumidor aumentó 161% entre enero de 2008 y noviembre de 2011, según el Banco Central de Venezuela. La inflación acumulada en la categoría de transporte es 184%. Ambas cifras contradicen el argumento de la estabilidad de precios utilizado hace 4 años por el entonces ministro de Finanzas, Rodrigo Cabeza, para justificar la reconversión.
José Guerra, director de la Escuela de Economía de la Universidad Central de Venezuela, asegura que la inflación ha provocado que el bolívar que entró en circulación en enero de 2008 equivalga a 38 céntimos en la actualidad. Eso quiere decir que el valor de la moneda se ha depreciado 62% durante los últimos 4 años.
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