El Diablo de Cumaná celebra 80 años de vida

El creador de El Diablo de Cumaná, Luis del Valle Hurtado, uno de los patrimonios culturales vivientes más reconocidos en el estado Sucre, arribó este jueves a sus 80 años de edad interpretando una danza, bajo el ritmo de un tambor, que pronto se incorporaría al folclore de la entidad oriental.

Hurtado, vestido con un traje de diablo de su propia creación, recordó las ideas que lo motivaron a tiznar su cuerpo de negro, adaptarse unos cachos, llevar alas de cartón a su espalda y sostener un tridente.

Desde los 16 años de edad se identificó con las tradiciones populares y empezó a recorrer las calles de Cumaná, en la capital de la entidad sucrense, interpretando danzas indígenas y luego a El Diablo de Cumaná, inspirado en los diablos Cara e’ Totuma y de Yare, y en la estampilla de San Miguel Arcángel.

Desde entonces, no ha dejado de participar en los carnavales de Cumaná y Carúpano en el estado, donde, acompañado por un jovencito con traje de las etnias indígenas, recreó a adultos y niños interpretando la danza (baile de los pueblos originarios), incorporado al folclore del estado Sucre.

En esta recordada fecha, representantes del Ministerio para la Cultura reunieron a creadores populares para celebrar con Hurtado sus años de vida.

“¡Soy el abuelo de los diablos!, ¡Soy un hombre de cultura! Siempre he querido ser artista, a mis 14 años quemaba periódicos para pintar mi cuerpo de negro (con las cenizas). Soy hijo de Juan José Acuña y Luisa Beltrana de Hurtado”, expresó antes de comenzar a interpretar al diablo, danzando bajo el ritmo del tambor.

La directora estadal del Ministerio, Miriam Sesto, destacó que Hurtado fue declarado Patrimonio Cultural Viviente en 1994, y desde hace tres meses cobra la pensión del seguro social otorgado por el Gobierno Nacional, en reconocimiento por afianzar las tradiciones en el pueblo y ser una persona de la tercera edad.

Como es tradición, Hurtado continuará manifestando sus danzas, al ritmo de un tambor, vestido como diablo, con su cuerpo cubierto por un traje negro, para expresar a propios y nativos que visitan al estado durante los carnavales lo que es folclore en Sucre.

AVN