Sir Elton John cantó como un Rey en Caracas

EFE/ Miguel Gutiérrez

Es un Sir, pero esta noche cantó como todo un Rey. Elton John, su banda y su piano llenaron de música el campo de fútbol de la Universidad Simón Bolívar con todos sus éxitos para un público que disfrutó una extraordinaria velada musical.

Pasadas las 8:20 de la noche un dúo, The Two Cellos, inició la velada a ritmo de Smooth Criminal, With or Without you y Smells Like Teen Spirit.  Luka Sulic y Stjepan Hauser, croatas de nacimiento, deleitaron con sus instrumentos clásicos a la audiencia con una canción más, Highway to Hell de AC/DC, antes de entonar los primeros acordes de Saturday, pie de entrada para el protagonista de la noche.

Desde clásicos como Levon y Holiday Inn hasta canciones de su más reciente álbum como Hey Ahab o coleadas -como un par de estribillos de The Girl form Ipanema, el británico entretuvo con un show de altísima calidad a un nutrido grupo de espectadores que colmaron el Valle de Sartenejas. No, no fue un llenazo, pero no había sillas vacías y las localidades generales se vendieron generosamente. Retomando la calidad, el sonido -desde el piano de Elton hasta la guitarra/mandolina/banjo de su fiel acompañante por casi 40 años, Davey Johnstone y la batería de NIggel Olson sonaron como pocos espectáculos lo han hecho en el país. Si a eso sumamos las dos pantallas gigantes de Alta Resolución que estrenó la empresa productora, Evenpro, obtenemos un show diferente, rico, completo.

Sir Elton tocó para todos los públicos. Con un “Muchas gracias, Caracas” despedía cada tres o cuatro canciones pero siempre, siempre se paraba al final de un tema, hacía una reverencia, tomaba agua y proseguía en un contínuom.

¿El repertorio? Muy completo: 24 canciones que pasearon cuatro décadas de Glam Rock, Piano Rock, pop y baladas. Un sentidísimo Rocket Man, un emotivo Somebody saved my life tonight se mezcló con El Rey León y su Can you feel the love tonight. Una Tiny Dancer con Candle in the Wind o Don’t let the sun go down on me. Hubo de todos, para todos, con un público complacido que ovacionaba cada vez que podía. Sin duda, el Caballero británico dejó su estampa en Caracas, una ciudad que visitó por seghunda vez pero en la que tenía “ganas de tocar con su banda” (la primera vez vino solo). Deleite absoluto para los oidos de las miles de personas que estuvieron presentes en un espectáculo donde la múscia, el piano y la eterna voz de Elton John estuvieron superlativos.

Arnaldo Espinoza| @Naldoxx

Especial para LaPatilla.com