Venezuela es el país más violento de Latinoamérica

(Foto La Verdad)

Los mil 347 homicidios que se registraron los primeros 31 días del año demuestran que Venezuela sigue siendo el país más violento de Suramérica y el cuarto del continente. La comparación, detallada, la hizo el Observatorio Venezolano de Violencia en diciembre pasado, a escasos dos días de terminar 2011: Mientras Colombia, tierra de insurgentes y narcotráfico, cerraba su año con 13 mil 520 muertes violentas, en el país habían enterrado a 19 mil 336, informa La Verdad.

Para la Organización de Naciones Unidas, una tasa por encima de 10 homicidios por cada 100 mil habitantes ya se considera una epidemia. En el país la tasa supera los 50 decesos por cada 100 mil habitantes. La violencia es, entonces, un asunto de salud pública.

Pero el análisis de fin de año del Observatorio Venezolano de Violencia muestra otro punto: estos casos de criminalidad se han vivido en otros países solo cuando haya existido una guerra y se muestra esta situación como una consecuencia del conflicto bélico. El detalle es que en Venezuela no ha habido conflictos armados más allá del ajuste de cuentas.

Falta ley

Roberto Briceño León, presidente del OVV, explicó por vía telefónica que, considerando las declaraciones del ministro de Interior y Justicia, 2012 cerraría con más de 16 mil homicidios, una cifra poco alentadora, pero baja en comparación con 2011.

Su crítica es clara: las pocas o inexistente políticas para combatir el crimen no aportan mayor cambio a la situación. La violencia genera más violencia y los delincuentes reciben el mensaje de que se puede matar sin tener castigo. Así la cifra asciende. La impunidad, que se visualiza con los escasos ocho detenidos por cada 100 homicidios, es la gran ganadora.

“La ley tiene que ser aplicada. Se pueden hacer planes que aporten algo bueno, pero todos deben ir con el mensaje de que se aplicará la ley en cualquier caso”.

La ciudad

Según el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal de México, Caracas es la sexta ciudad más peligrosa del mundo y está por debajo de dos ciudades de Honduras y México y una de Brasil. De la lista de 50 localidades que presentó el consejo, Caracas es la que registra el mayor número de homicidios, con tres mil 164. No es la primera del conteo porque las cuatro que la preceden tienen menor población y, por ende, la tasa es más elevada.

Ciudad Guayana, con menos de un millón de habitantes, está en el puesto 19 de la lista. Es más peligrosa que San Salvador (El Salvador), Cúcuta (Colombia) y Nueva Orleans (EEUU). El puesto 25 es para Barquisimeto, con un millón 120 mil habitantes, más de 600 decesos y una tasa de 55 muertes por cada 100 mil habitantes.

El caso

El homicidio de la estudiante Anabell Argüello demostró que las instituciones no pueden garantizar la vida de ningún ciudadano. En la calle donde residía los vecinos se cansaron de pedir presencia policial, pero siempre se les negó por distintos motivos. La parroquia donde ocurrieron los hechos no tiene funcionarios y el sector no tiene alumbrado público.

El asesino de la estudiante tiene 19 años y ya porta arma de fuego. No trabaja, pero tiene para comprar balas, que cuestan un poco menos que una caja de cigarrillos. Los vecinos del barrio donde vive lo ayudaron a escapar de las autoridades. El muchacho, conocido como delincuente de la zona, ya tenía registros policiales, y fuentes policiales informaron que se siente poderoso porque tiene “padrinos” dentro de la cárcel de Sabaneta. Como la Argüello, existen miles de familias en el país. Como su asesino, existen miles en las calles.

Causas

-Según denuncias de diputados opositores al gobierno del presidente Chávez, existen entre nueve y 15 millones de armas ilegales en el país.

-El retardo procesal y la poca presencia policial en las calles promueven la sensación de libertad en los delincuentes.

-La sobrepoblación de las cárceles y los beneficios procesales, además de las posibilidades de delinquir dentro de las penitenciarías, no representan castigo ni mejoramiento para los presos.

-Más del 70 por ciento de las balas que usan los criminales son fabricadas por la Compañía Anónima Venezolana de Municiones (Cavim).