La nueva parroquia del municipio Caroní va de mal en peor. Desde noviembre del año pasado no recibe con regularidad el servicio de agua potable, razón por la cual los vecinos salieron a manifestar su molestia. Trancaron por más de seis horas la vía que comunica a San Félix (estado Bolívar) con Casacoima (Delta Amacuro), informa Correo del Caroní.
“No queremos molestar a los choferes, pero pedimos que nos entiendan, estamos sin agua desde el 12 de noviembre, cuando nos trajeron el último camión cisterna, así no podemos vivir”, narró Nancy Coronado, quien reside en el sector Las Piñas de Río Claro.
Diogelis Pocaterra
dpocaterra@correodelcaroni.com
Fotos Wilmer González
“Sentimos que no somos ni de aquí, ni de allá, es como si no existimos”, señalaron
“Nos estamos muriendo de sed, no tenemos agua desde hace cuatro meses, prometen y prometen y no cumplen, mientras tanto estamos como camellos”, expresó Nancy Coronado, habitante del sector Las Piñas de Río Claro, de la parroquia 5 de Julio.
Las palabras de esta mujer resumen la molestia de cientos de habitantes de la última parroquia anexada al municipio Caroní, donde este jueves protestaron por la falta de agua potable.
Los vecinos trancaron la vía que une a San Félix con el municipio Casacoima a las 7.00 de la mañana; conductores que se dirigían a ambos estados (Bolívar y Delta Amacuro) no pudieron cruzar, quedaron en una tranca que excedía los 100 vehículos.
“No queremos molestar a los choferes, pero pedimos que nos entiendan, estamos sin agua desde el 12 de noviembre, cuando nos trajeron el último camión cisterna, así no podemos vivir”, comentó Coronado.
Relató que para abastecerse del líquido, toman agua de unas lagunas estancadas que hay en el sector. “Eso enferma a los niños, sufren de diarrea y otras infecciones por beber de esa agua sin tratar”.
Camiones cisternas de empresas privadas se acercaban a los asentamientos campesinos a vender el líquido, sin embargo, tienen más de cuatro meses que no pasan, al parecer, por el mal estado de las vías.
“La carretera para llegar a Las Morucas, por ejemplo, está intransitable, todos los sectores que estamos en la parroquia 5 de Julio necesitan ser asfaltados. El alcalde José Ramón López nos prometió asfaltado, pero nada”, recordó Placido Domínguez, habitante de Las Piñas de Río Claro.
Explicó que los camiones cobran entre 7 u 8 bolívares por barril, de 200 litros cada uno. Si bien no tiene un costo elevado, igual no llevan agua a las comunidades por el pésimo estado de las vías.
“Ni de aquí, ni de allá”
Los sectores afectados por la falta de agua son: Las Piñas de Río Claro, Las Morucas, Nuevo Mundo, I y II, Bejuquero, El Escondido, La Esperanza, 5 de Julio, Los Cejes, Río Claro, Cacahual Las Piñas y Maisanta.
Pobladores de estas localidades se sienten “huérfanos”, puesto que la anexión de la parroquia 5 de Julio al municipio Caroní no se ha traducido en mejoras sustanciales.
“Sentimos que no somos ni de aquí, ni de allá, porque no nos dan respuesta, entonces, estamos en el medio de la nada, es como si no existimos”, señaló Pedro González, residente de Maisanta.
Además del problema con el agua, las familias se quejan por el pésimo estado de las infraestructuras educativa y sanitaria, al tiempo que la vialidad retrasa aún más los proyectos.
El gerente de servicios público de la Alcaldía de Casacoima, Nicolás Mora, se acercó a la protesta, pero los vecinos rechazaron su presencia alegando que “él viene a resolver hoy, pero después se olvidan de nosotros porque no pertenecemos a Casacoima”.
“Desde hace un año a ellos les presta servicio de cisternas la Alcaldía de Caroní, porque pertenecen a esa jurisdicción, pero por hoy podemos solucionarles el problema, mientras nos comunicamos con Caroní”.
El hombre se retiró porque no consiguió el apoyo de vecinos, quienes airados exigían la presencia de José Ramón López.
Una representación de la Alcaldía de Caroní llegó al lugar, acordaron enviar un camión cisterna cada 8 días para abastecer a las comunidades del líquido.
Vecinos abrieron el paso después de las 12:00 del mediodía, pidieron una reunión con el alcalde de Casacoima y del municipio Caroní, a fin de determinar sus responsabilidades.
Educación maltrecha

Los habitantes que salieron a protestar este jueves por la falta de agua, aprovecharon para denunciar ante este medio las deplorables condiciones en las que estudian los niños de la escuela Creación Maisanta. Hace seis años este plantel fue construido a base de tablas y aún permanece igual.
Pese a las promesas hechas por el alcalde José Ramón López, de construir una nueva sede, los niños continúan estudiando con una calidad cuestionada.
El centro educativo cuenta con una matrícula de 103 estudiantes que van desde preescolar hasta sexto grado. No disfrutan del Programa de Alimentación Escolar (PAE), pues la infraestructura no tiene cocina ni cuentan con los insumos para preparar los alimentos. Los niños llevan agua de sus casas para tomar.
Los padres y representantes exigen a las instituciones públicas mejorar las condiciones de estudio de los niños de la comunidad, quienes se enferman con frecuencia por el polvillo que liberan las tablas.

Nancy Coronado, Las Piñas de Río Claro. “No tenemos agua desde el 12 de noviembre, necesitamos solución a este problema urgente, porque estamos mal”.

Mairolis Hernández, Maisanta: “Queremos que el alcalde venga, nos dé soluciones, no tenemos agua y las calles no sirven, necesitamos asfaltado, de todo nos hace falta”.

Alfonso Marcano, conductor: “Yo estoy desde las 7.00 de la mañana, me quedé en la tranca, pero yo entiendo a esta gente, si están protestando por agua hay que apoyarlos. La Alcaldía de Caroní debería venir a solucionar esto”.
