Amnistía Internacional está “preocupada” por uso excesivo de la fuerza en las protestas en Chile

Amnistía Internacional (AI), organización no gubernamental de defensa de los derechos humanos, se declaró este martes “preocupada” por el excesivo uso de la fuerza en Chile por parte de la policía en las manifestaciones sociales.

“Amnistía Internacional ve con mucha preocupación las violaciones a los derechos humanos que se han registrado en el último año en el contexto de las marchas y la protesta social”, dijo un comunicado de la organización.

“Las denuncias hechas por las personas manifestantes aducen al uso excesivo de la fuerza por parte de la policía; uso inadecuado de gases lacrimógenos y cañones de agua; detenciones arbitrarias e informes de tortura y maltrato, incluyendo golpes y amenazas de violencia sexual”, detalló el texto.

El gobierno, por su parte, aseguró, a través del portavoz Andrés Chadwick, que “no ha criminalizado ningún tipo de movimiento social” y que “han existido todas las facilidades que son propias de nuestras Constitución para manifestarse y expresarse sin ningún límite”.

“Se respeta la libertad de expresión a mil, se respeta la libertad de manifestarse, se respetan los movimientos sociales, como corresponde a una verdadera democracia. Pero también cuando esas manifestaciones o esos actos adquieren connotación de violencia (…) El Gobierno va a aplicar el rigor de la ley”, dijo el portavoz del ejecutivo.

Durante el año pasado, sólo en Santiago se registraron más de un millar de marchas, unas cuarenta de ellas protagonizadas por estudiantes, la mayoría de las cuales culminó en violentos enfrentamientos con la policía.

Más de 5.000 personas fueron detenidas durante el año pasado en las manifestaciones, la mayoría liberadas al cabo de pocas horas por no aportase pruebas de los delitos, considerarse ilegal su detención o sin mayores explicaciones por parte de la policía.

En agosto, durante una manifestación nocturna, un adolescente murió tras recibir un disparo policial.

En el texto, Amnistía Internacional reconoce, sin embargo, que durante los dos primeros años del mandato del presidente Sebastián Piñera “se han dado pasos positivos hacia el respeto y protección de los derechos humanos en Chile”, como la entrada en funcionamiento del autónomo Instituto Nacional de Derechos Humanos.

AFP