El Papa insta a los cubanos a buscar la auténtica libertad (Fotos)

El papa Benedicto XVI dijo hoy en La Habana que “Cuba y el mundo necesitan cambios”, pero que éstos sólo se darán “si cada uno está en condiciones de preguntarse por la verdad y se decide a tomar el camino del amor, sembrando reconciliación y fraternidad”El PapaBenedicto XVI instó el miércoles a los cubanos a buscar la “auténtica libertad” durante una multitudinaria misa en la mítica Plaza de la Revolución y pidió al Gobierno socialista un mayor peso de la Iglesia Católica en la isla.

El obispo de Roma volvió a insistir en la necesidad de cambios en el país, al que ha mandado un mensaje de renovación y apertura tras cinco décadas de comunismo durante su visita de tres días, que cerrará con un encuentro con Fidel Castro.

“La verdad es un anhelo del ser humano y buscarla siempre supone un ejercicio de auténtica libertad”, dijo el Sumo Pontífice, de 84 años, hablando desde el mismo púlpito donde Fidel solía arengar a sus compatriotas con encendidos discursos que podían prolongarse por horas.

“Hay otros que interpretan mal esta búsqueda de la verdad, llevándolos a la irracionalidad y al fanatismo, encerrándose en ‘su verdad’ e intentando imponerla a los demás”, agregó el religioso, flanqueado por las efigies gigantes del guerrillero argentino Ernesto “Che” Guevara y el rebelde Camilo Cienfuegos, héroes del triunfo de la revolución cubana en 1959.

Vestido con una toga morada, el Papa recorrió a bordo del papamóvil las principales arterias de la capital, aclamado por centenares de miles de cubanos que se protegían del inclemente sol del Caribe con gorras, viseras de cartón amarillas y sombrillas buscando recibir la bendición del obispo de Roma.

“Vengo a recibir con júbilo y alegría lo que nos quiere decir el Papa, aunque no soy católica”, dijo Maritza Álvarez, una empleada estatal de 40 años que esperó desde la madrugada para conseguir un lugar en las filas más cercanas al altar.

“Sabemos que Cuba tiene que cambiar y lo estamos haciendo. ¿Pero cuándo va a cambiar Estados Unidos, con su bloqueo que nos ahoga? Ojalá Benedicto tenga algo que decirles a ellos también”, agregó sobre el tenaz embargo económico que mantiene Washington sobre la isla desde hace 50 años.

Tras la homilía, el jefe del Estado Vaticano se reunirá con el ex presidente Castro, quien anunció que lo saludaría “gustosamente” como hizo hace 14 años con su predecesor, el fallecido Juan Pablo II, un encuentro que puso fin a las hostilidades entre la Iglesia y las autoridades comunistas.

“Llegué a la convicción de que marxistas y cristianos sinceros (…) debían y podían luchar por la justicia y la paz entre los seres humanos”, escribió Castro, de 85 años, en una de sus habituales reflexiones.

“Así lo proclamé y así lo sostengo”, agregó el líder histórico de la revolución.

Pedido humanitario

El Pontífice se entrevistó en la víspera con el presidente Raúl Castro buscando cimentar la influencia de la Iglesia Católica en la isla, donde el Gobierno impulsa una serie de reformas que buscan modernizar la economía sin renunciar al ideario socialista.

Se pudo conocer que el Santo Padre hizo un “pedido humanitario” a Castro, lo que muchos interpretaron como una solicitud para que libere a presos políticos o al contratista estadounidense Alan Gross, condenado a 15 años por instalar conexiones a internet consideradas ilegales en la isla.

Además, pidió restablecer el festivo de Viernes Santo, en un gesto similar al que tuvo su hermano Fidel con el Papa polaco cuando reinstauró la Navidad antes de su histórica visita en 1998.

Tras el encuentro, la televisión estatal los mostró sonrientes saludándose, entrelazando las manos antes de intercambiar regalos. Castro obsequió al Papa una talla de madera de la Virgen de la Caridad y éste le correspondió con un libro religioso decorado con coloridas ilustraciones.

Sin embargo, no está previsto que Benedicto XVI dé audiencia a los grupos disidentes acusados por el Gobierno de ser mercenarios a sueldo de Estados Unidos, pese a que los opositores denuncian que se irá del país con una visión sesgada.

Socialismo, incuestionable

La reunión del obispo de Roma con el mandatario cubano coronó un largo camino en la mejora de las relaciones del Gobierno con la Iglesia, que ha llegado a convertirse en el principal interlocutor de las autoridades en temas delicados como disidentes y presos políticos.

Raúl y Benedicto XVI, vistos como líderes menos carismáticos pero más pragmáticos que sus predecesores, buscan afianzar una alianza clave en los tiempos de cambio que vive la isla, donde las reformas han generado ilusión y temor en un país acostumbrado a la omnipresencia estatal.

Aunque la presencia del Papa generó expectativas de una mayor apertura política en temas sensibles como derechos humanos y libertades civiles, el Ejecutivo dejó claro durante la visita que los cambios económicos no se trasladarán al área del sistema político de partido único.

Las transformaciones han permitido a los cubanos por primera vez desde el triunfo de la revolución en 1959 comprar y vender libremente casas y autos, adquirir tierras para el cultivo y ampliar el emprendimiento privado en áreas antes reservadas al Estado, como el turismo y la hostelería.

El Papa suavizó su discurso a su llegada a Cuba el lunes, con referencias más o menos veladas a los presos políticos, la necesidad de profundizar cambios políticos y renovar la sociedad, pero lejos de sus frontales comentarios sobre el fracaso del comunismo antes de su llegada.

Sin embargo, el Santo Padre mantuvo su visión de que el país necesita nuevos modelos para avanzar y que la Iglesia tendrá un papel “imprescindible” en el futuro de la isla, reseñó Reuters.

 

Más temprano

Católicos cubanos partieron desde la Catedral de La Habana al amanecer de este miércoles en procesión con la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre hacia la Plaza de la Revolución, donde el Papa Benedicto XVI oficiará una misa campal.

Fotos Efe, Afp y Reuters

Sobre un auto, la imagen iluminada de la Virgen “Mambisa” fue saludada con aplausos por las calles de La Habana, donde al centenar de fieles que partió desde la Catedral se les fueron agregando los de otras parroquias, en una procesión que debía recorrer seis kilómetros, la más larga en décadas en Cuba.

Las procesiones religiosas estuvieron prohibidas en Cuba desde la década de los 60 por el entonces gobierno ateo de Fidel Castro, hasta que fueron restituidas por él mismo durante la visita de Juan Pablo II, en 1998. El Estado cubano dejó el ateísmo en 1991 y pasó a ser simplemente laico.

“Vengo a adorar a la Virgen de la Caridad por la congregación que estamos haciendo por la visita del Papa”, dijo a la AFP Ever Marín, de 13 años, estudiante de octavo grado, quien participaba por primera vez en una procesión.

Vestidos con camisetas y gorras blancas con la imagen del Papa, los fieles repartían viseras de cartón a los curiosos, a quienes invitaban a incorporarse a la lenta marcha.

“No recuerdo otra procesión tan larga, vengo por mi fe cristiana y a dar la bienvenida al Papa”, dijo un hombre de 70 años que, receloso, prefirió no dar su nombre.

Benedicto XVI, quien culminará este miércoles una visita pastoral de tres días en la isla, ofició el lunes una misa campal en Santiago de Cuba (sudeste) ante 200.000 personas y se espera que en la de esta jornada, en La Habana, esa cifra sea superada con creces.

Antes de la procesión, varios miles de cubanos convocados por el Gobierno para la misa se agrupaban frente al Capitolio Nacional bajo el pedido de “disciplina y solemnidad” que hacía una mujer con un altavoz. Era el “bloque” del municipio Habana Vieja, que se congregaba para marchar hacia la misa.

Roberto del Toro, de 14 años y estudiante de noveno grado, se veía emocionado a pesar de muchas horas sin sueño.

“Nosotros los cubanos nos sacrificamos hoy, nos levantamos temprano, muchos no hemos dormido, para ir rumbo a la Plaza, pues es una satisfacción tener a Su Santidad aquí en Cuba”, que vino a decir que “está bueno ya con la injusticia y a orar y hacer sacrifico por los marginados, por los que sufren en el mundo entero”, dijo el jóven.

Desde el vehículo que trasladaba la imagen de la Virgen, un religioso pedía por un altavoz que ella “traiga consuelo y paz a este pueblo”.

Por otras calles, autobuses movilizados por el gobierno para la ocasión transportaban a miles de personas hacia la misa.

Afp