Semana Santa en Achaguas: Fiestas religiosas que crecen con devoción

Desde el pasado Domingo de Ramos, el Santuario del Nazareno de Achaguas, ha recibido una considerable afluencia de fieles, con la participación de peregrinos, grupos de distintas partes de Venezuela, “para rendirle tributo  del amor y devoción al Santo Patrono”, así lo informó el presbítero Antonio Pérez, párroco rector de la santa sede. visionapurena.com

(foto archivo)

Explicó “estamos en pleno desarrollo de la Semana Santa, en estos 3 días previos al Jueves Santo, se llaman Días Penitenciales y entre ellos, encajamos el Miércoles Santo, que en Achaguas es un día por excelencia”. Enfatizó que las fiestas religiosas, “más que mantenerse, se han fortalecido, la prensa nacional reflejaba la perspectiva a través de graáicas multitudinarias, que revelaban concentraciones religiosas en los templos de Caracas.

Consideró “en Achaguas, existe una mayor proyección del Nazareno, en el significado para el pueblo cristiano de Apure, convirtiéndose en una fuerza de evangelización y espiritualidad arraigada en el corazón del apureño; hemos observado el crecimiento en masas de los feligreses en cada Semana Mayor y en especial este año”. Exteriorizó que los días lunes y martes “era increíble ver tantos devotos del Nazareno presentes ya en la parroquia, lo que significa un buen síntoma de fe”.

“Sí habrá serenata al Nazareno”

Por otro lado, afirmó que al igual que todos los años, se realizará la renombrada Serenata al Nazareno, “en el mismo sitio, siempre he recomendado que la hagan porque es un momento en que rinden homenaje al Santo, y es algo que no debe perderse por ser una expresión máxima de nuestra cultura”. En este orden de ideas, resaltó que los organismos de seguridad realizarán un importante despliegue para asegurar a los devotos durante la procesión.

Finalmente, adelantó que habrá una modificación en el recorrido de la procesión, “saliendo a las 4 pm, recorriendo la misma ruta, pero en este año nos desviaremos hasta el puente, para bendecir el río Matiyure en solicitud de un devoto del Nazareno, en un acto de fe; como dice la canción de Eneas Perdomo, donde expone que las aguas se arrodillan ante el Cristo”.