Dr. Marquina: Los venezolanos son engañados por Chávez, que está en sus últimos días

El médico José Rafael Marquina dijo que el cáncer del bolivariano es incurable y que no vivirá más de siete meses. Fuentes de la oposición coinciden en que la terapia fracasó y debilitó gravemente su organismo, publicó Infobae.

Marquina informa desde hace meses de manera extraoficial sobre la salud del caudillo caribeño ante el hermetismo del gobierno de Venezuela, que no brinda partes médicos ni deja que los especialistas que atienden al presidente hablen con la prensa.

En diálogo con Radio 10 de la Argentina, el médico venezolano, que vive en los Estados Unidos, habló de su precisión informativa al indicar que los datos que brindó hasta ahora fueron confirmados por la realidad.

Sobre el estado actual del bolivariano, Marquina comentó: “Dos días después de culminar la cirugía comenzó con la radioterapia. El plan inicial era que el tratamiento se realice mitad en Cuba y mitad en Venezuela. Pero cuando llegó a su país se dio cuenta de que no había mejoría alguna”.

Asimismo, confirmó lo que había comunicado días atrás, que el mandatario había sido internado de urgencia en el Cimeq, hospital que también atiende al dictador Fidel Castro, por un severo dolor intestinal.

Respecto al futuro del presidente de Venezuela, Marquina repitió que no es muy alentador. “Es totalmente cierto, no va a vivir más de 7 meses”, afirmó.

“El cáncer es incurable; el tratamiento no es efectivo. Los venezolanos están siendo engañados por un presidente que está en sus últimos días. La realidad es que tiene una enfermedad incurable”, dijo el médico, quien con esto se quejó por la continuidad de la campaña electoral de Hugo Chávez, el cual ante el avance de su enfermedad no podría hacerse cargo del gobierno del país.

Estas declaraciones de Marquina coinciden con datos aportados por fuentes internas venezolanas, ligadas a la oposición. Estsa afirman que el presidente venezolano realizó el viaje de regreso a su país sedado por las drogas que le habrían suministrado y que su tumor continúa en expansión y crecimiento sin que el paciente haya sentido ninguna mejoría o alivio.

Siempre según estas fuentes, la radiación no sólo no estaría funcionando sino que sus efectos secundarios serían devastadores: diarrea, vómitos y desmayos. La dosis de morfina para aliviar el dolor habría sido elevada, con el consiguiente riesgo cardíaco.

Esto es lo que explica que Chávez esté empezando en considerar trasladarse a Brasil para continuar el tratamiento e incluso a los Estados Unidos.

Al parecer, el presidente estaría en estos días en Barinas, al cuidado de su madre, pero la familia, en particular sus hijas, ya sabría que su estado difícilmente sea reversible ya que su debilidad orgánica es muy grande.

Las fuentes indican además que Chávez ya estaría siendo alimentado por vía intravenosa y que los médicos temen que sufra un paro cardiorespiratorio.