La chica de las “acrobacias vaginales” defiende su espectáculo

(Foto archivo)

Sonia Baby dice que si el alcalde de Algeciras va a verlo “cambiará de opinión”, publicó diariodecadiz.es

La artista Sonia Baby jamás pudo imaginar que su primera actuación en el Campo de Gibraltar para mostrar su especialidad, las acrobacias vaginales, iba a estar precedida por la polémica. El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ordenó censurar a principios de semana parte de las vallas publicitarias instaladas en la ciudad y que anunciaban su presencia, esta noche, en una sala de Guadacorte. “Acrobacias vaginales”, dos palabras que fueron consideradas “de dudoso gusto publicitario” y que por estar muy cerca del colegio Mediterráneo sucumbieron al brochazo de un operario municipal. Las otras tres vallas, pese a no estar en lugares que pudieran ser considerados como comprometidos, corrieron la misma suerte.

“La verdad es que me ha chocado bastante. El cartel no muestra una foto agresiva, no es una publicidad que sea dañina. Posiblemente fue un error colocar uno cerca de un colegio, pero hay clases de educación sexual y en televisión se anuncian productos como cremas para la vagina. Estamos en un siglo avanzado como para ir con tabúes”, explicaba ayer la artista.

Para entendernos. Las habilidades de Sonia Baby consisten en una extraordinaria capacidad y control de su sexo. Posee récords acreditados ante notario consistentes en acoger 200 metros de banderas, lanzar una pelota de ping-pong a cinco metros o guardar 90 metros de collares. Todo se presenta en una performance con una cuidada estética que, según Baby, resulta artística y para nada ofensiva. Así se gana la vida.

Y aún hay más, Sonia Baby está dispuesta a demostrar que sus acrobacias vaginales son todo un arte y, lejos del pudor, invita al alcalde a comprobar por sí mismo que no se trata de un espectáculo obsceno. “Lo invito a mi espectáculo. Seguro que cambiaría de opinión. Diría que es elegante, para nada vulgar y que no es nada de lo que creía. Creo que pensaría eso”, augura sin dejar pasar que dada su profesión -Landaluce es médico- el alcalde debería ver el sexo femenino con naturalidad. “Es un músculo más. Todas las mujeres deberían desarrollarlo para tener una vida sexual plena y más placentera”, añade.