Corto y Picante: “Radioterapia de las bolas criollas” por @fariasjoseluis

Si usted querido lector se toma la molestia de dar una vuelta, bien temprano, por alguna de las sedes del Seguro Social en Chacao, Los Cortijos o en otro lugar, verá un edificante espectáculo que de seguro le llevará a la conclusión de que estamos en el país más igualitario del mundo. Podrá ver la cola de todo tipo de gente enyesadas, en muletas o en sillas de ruedas que acuden, no importa lo escoñetadas que estén, para que el organismo les verifique y autorice los reposos o permisos correspondientes. Porque todos somos iguales ante la ley, cualquier trabajador está en la obligación de calarse su cola si quiere que le reconozcan sus males y el Seguro le pague su quince y último. No importa quien sea. Por ejemplo, ahí, al lado de algún Engelbert Hernández y un Jordan González, obreros de Petare, exhibiendo las fracturas que les dejó la paliza que le dieron hace dos viernes unos malandros para asaltarlos, puede ver al “Pistolero” Loyo confirmando que no lo botaron de min Agricultura sino que está realmente enfermo como lo dijo Jaua. También puede tener la suerte de al lado de Yusmira Yamilet Pérez, de la Carretera Vieja, mostrando sus siete meses de embarazo, toparse con Iris con las pruebas en la mano de los problemas estomacales que le produjo la reciente fuga de choros de La Planta. Y si el azar lo favorece más, al lado del “Gordo” Rangel, avispado de siempre, tratando de meter un permiso chimbo por una presunta “migraña”, podrá hasta encontrarse con un personaje haciendo pasar unas quemaduras de sol en una partida de “bolas criollas” por una sesión de radioterapia. Por lo que hoy lunes, a propósito de la sesión extraordinaria para discutir el permiso del nuevo viaje al mar de la felicidad, a la fracción parlamentaria de la MUD no se le puede ocurrir pedir las pruebas del sarcoma de Chacumbele para poder autorizar el permiso.

 

Por José Luis Farías
@fariasjoseluis