Las verdades ocultas tras las paredes de la cárcel de Sabaneta (Fotos)

Una cárcel con una sobrepoblación tres veces superior a su capacidad original es resguardada por apenas 40 hombres en cada guardia, en el área interna apenas ocho custodios dependientes del recién creado Ministerio del Sistema de Penitenciarias, el resto, el alrededor de la cárcel es protegida por un poco más de 30 funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana, quienes son los encargados de contener la furia de aproximadamente 2400 presos.

Fachada de la Cárcel Nacional de Maracaibo (Sabaneta)

Hoy los protagonistas de esta historia hablan. Familiares, amigos, vecinos y hasta los trabajadores del recién estrenado Ministerio del Sistema Penitenciario cuentan cada secreto oculto en el bunker de Sabaneta.

En el interior del penal hay una clasificación por reo, están los “pranes”, muy conocidos por la opinión pública por ser los jefes de la cárcel, y aunque muchos creen que hay un pran en cada área, no es así, nuestras fuentes explicaron a Maracaibo 24 horas, que cada área puede tener hasta ocho pranes, cada uno jefe en su patio, y a su cargo tienen a más de 200 o 300 hombres que en muchas ocasiones son unos “fritos”, o presos pendejos – otra de las clasificaciones-, quienes deben cancelar semanalmente entre 250 y 300 bolívares del “obligaito” para garantizar su seguridad durante su estadía en la prisión.

Pero no sólo es el “obligaito” lo que pagan quienes tienen que cumplir su condena, si además quiere ver a su familia e incluso pasar un fin de semana completo junto a ellos dentro del penal, entonces pagas la “pernocta” beneficio otorgado a los penados y recientemente suspendido en algunos centros de reclusión, suspensión que aún no incluye a Sabaneta.

Este “supuesto beneficio” no es gratis, su aprobación por parte del jefe del área puede alcanzar  una cifra de 500 bolívares semanales, lo que te da la garantía de la seguridad para tu familia, quienes ingresan al penal el viernes en la noche y comparten con licor, armas, y drogas hasta el lunes en la mañana; esto a la vista de todos los custodios internos y externos del penal, quienes se llevan una buena parte de todo esto.

La corrupción, el vicio y la palanca se vive a todas luces dentro de la Cárcel de Sabaneta. Allí adentro todo es un negocio. Lucia, -a quien llamamos así por seguridad- es madre de un penado que cumple condena por homicidio, le dieron 25 años, lleva seis preso, y desde que entro a la cárcel, su vida y la de su familia se ha convertido en un verdadero martirio. Provienen de una familia humilde. Lucia insiste que su hijo es inocente, y que como no tenían “plata” pa pagarle a los policías, lo involucraron, sólo por estar en el lugar y momento equivocado cuando ocurrieron los hechos. Desde ese momento, Lucia dice haber gastado una “fortuna” para mantener a su único hijo con vida. Su historia se repite constantemente en quienes cada domingo acuden a Sabaneta a visitar a sus seres queridos.

El carro del Pram

Los más beneficiados en las cárceles son quienes componen el carro  del pran, comenta Lucia, quien revelo a Maracaibo 24 horas, como estos 10 o 15 hombres dan su vida por proteger a su jefe de turno.

Estos reos cuidan las 24 horas al pran de cada área, y por ello obtienen grandes beneficios: prostitutas, dinero fácil, alcohol, droga y lo mejor poder.

Son los que se arreglan con los custodios y guardias y complacen cuanto capricho se le ocurra a su jefe. El carro del pran está fuertemente armado, FAL y R 15 son algunas de las armas de alto calibre usadas por estos reos para su cometido: garantizar la seguridad del pran. Pero para obtener esas armas también se las ingenian y  con la complicidad de los custodios entran y salen armas por doquier en Sabaneta.

La manzana podrida

Así califico la Ministra Iris Varela a los custodios de los centros penitenciarios venezolanos al ser consultada por los medios de comunicación sobre las posibles causas de la violencia desmedida en la cárceles del país.

Pero quienes son los custodios? Son hombres y mujeres dedicados exclusivamente a resguardar y mantener el control dentro de los centros de reclusión, son preparados en la Escuela de Formación de Custodios Penitenciarios, ubicada en el estado Trujillo, y son los pilares de cada centro, de ellos depende la disciplina de más de 45.000 mil hombres y mujeres que  en la actualidad componen la población penal venezolana.

Estos ciudadanos, hasta hace tres meses devengaban salario mínimo, ahora con la creación del Ministerio del Sistema Penitenciario, su sueldo fue incrementado entre 3500 y 4000 bolívares mensuales, sin embargo la corrupción campante en los centros de reclusión del país pareciera tener más peso que este incentivo que la recién nombrada ministra ha querido otorgar a estos trabajadores. Las ganancias que ellos pueden obtener tras el cumplimiento de “favores” a los reos parecen sobrepasar las expectativas de cualquiera.

Recientemente el Ministerio Público acusó a un custodio que fue detenido a principio del 2012 por servir de mediador para el pago de una extorsión que se planifico desde la Cárcel Nacional de Maracaibo. 30 mil bolívares pedían los presos a los taxistas de la zona para garantizar su seguridad. De ese monto, por lo menos el 10 % le quedaría como ganancia al custodio, que ahora pagará posiblemente una larga condena; quizás en el lugar donde durante muchos años trabajo.

Todo en la cárcel tiene su precio. En la actualidad por cada Fusil Automático Ligero (FAL), que ingresa a la cárcel un custodio gana  hasta 3000 bolívares. La droga, el obligaito, la pernocta, todo significa un pago, y de todo eso comen los custodios.

Esta es la realidad que se vive intramuros en una de las cárceles más peligrosa de Latinoamérica. Seguiremos con más…

Carmen Guerra/ Maracaibo 24 horas