Lamentable imagen de unas abuelas venezolanas polarizadas

No se trata de una abuela polaca y una rusa en la Eurocopa. Tampoco son dos imágenes de una judía y una nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Son dos abuelas venezolanas que antes de 1998 podían encontrarse en un abasto a echarse cuentos. Que seguramente arrullaron a sus hijos y nietos con el Himno Nacional en versión “duérmete mi niño” y que aún esperan las 12 campanadas y el cañonazo el 31 de diciembre con su ponche crema.

Esas abuelas están ahora en polos opuestos, una en un extremo y la otra no tan cerca del extremo, separadas. El día en que estas abuelas puedan compartir cuentos de sus nietos, como antes, está cada vez menos lejos.

Ojalá nunca pase lo que pide la abuela “de la izquierda”, serían muchísimos los que tendrían que abandonar este país. Quien sabe si uno de los suyos o hasta ella misma… mayor sorpresa se llevaria en ese avión.