El hospital Miguel Pérez Carreño comenzó a atender, desde esta semana, a todos aquellos pacientes de emergencia con patologías propias de medicina interna, en un anexo construido y equipado para tales fines, aislado del sector de emergencias por traumatología y cirugía general.
Esto quiere decir que aquellos pacientes con infecciones, accidentes cerebro vasculares, infartos, crisis hipertensivas, diabetes o afecciones pulmonares, por ejemplo, ahora son atendidos en un sector separado de aquel que alberga a las personas que llegan al área de emergencias por politraumatismos, accidentes viales o heridas de bala.
“Los pacientes pueden estar más tranquilos. Las patologías propias de medicina interna, como las crisis hipertensivas, los infartos, la diabetes, suelen presentarse en adultos mayores, imagínate a un abuelito que tiene que ver a una persona con una pierna rota, o con impactos de bala, y estar expuesto a toda la dinámica que eso genera. No es conveniente, ese es el principal beneficio de este anexo para nuestros pacientes”, explicó la jefa de Enfermería del hospital capitalino, Elisa Ramos.
El director general del Pérez Carreño, Ángel Borrero, informó que el nuevo anexo de emergencia ameritó una inversión que supera los 11 millones de bolívares. El espacio cuenta con cinco consultorios, seis camas de observación, siete butacas para nebulización y una sala de shok, en las que se atienden infartos, convulsiones y pérdidas de conciencia, entre otros cuadros similares.
Cada cama está dotada con monitores multiparámetros de signos vitales, equipos de electrocardiograma y sistema de gases medicinales.
Neurocirugía con nuevos equipos
Además del anexo para emergencias de medicina interna, el emblemático hospital caraqueño incorporó nuevos equipos al área de neurocirugía: Un aspirador de células tumorales, que permite tratamientos quirúrgicos más precisos en el cerebro y la médula, sin dañar estructuras nerviosas vitales; un neuroendoscopio, útil par tratar lesiones tumorales y niños con hidrocefalia; y un equipo de eco doppler transcraneal, que facilita la localización y el diagnóstico de patologías propias de neurocirugía.
Estos equipos, que optimizan la precisión de las intervenciones, reducen la invasividad y repercuten en una recuperación más rápida para el paciente, requirieron una inversión que se aproxima a los 20 millones de bolívares, según señaló el doctor Borrero.
Obstetricia de alto riesgo ampliada
La gerencia del hospital también amplió el servicio de consultas para obstetricia de alto riesgo, de tres a seis consultorios. Tres de éstos poseen equipo de ecosonograma de cuatro dimensiones (4D). El servicio en general dispone de un video colposcopio para detectar cáncer de cuello uterino y hacer estudios genéticos de amniocentesis y cordocentesis.
Con la ampliación de los consultorios y la dotación de equipos nuevos, el área de obstetricia de alto riesgo espera incrementar la atención de pacientes de 240, en promedio, a más de 400 cada mes. Valen para este servicio embarazos vinculados a amenaza de parto prematuro, placenta previa, pre-eclampcia y eclampcia, diabetes gestacional, enfermedades cardio y cerebro vasculares, cuadros renales, cáncer de cuello uterino y embarazos múltiples.
AVN
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