Entre lágrimas de emoción y cánticos cargados de fe, centenares de devotos presenciaron el encuentro entre la Patrona del Zulia y el Siervo de Dios. Después de más de 300 años de creencia chiquinquireña y cerca de 100 de devoción por el “Doctor de los Pobres”, la Virgen de Chiquinquirá y José Gregorio Hernández estaban por primera vez frente a frente.
Aproximadamente a las 9.30 de la mañana la imagen de la Virgen Morena llegó a Isnotú acompañada por una multitud que la acompañó desde el Santuario del Niño Jesús, en Valera, donde pernoctó. El “María Móvil” se abrió paso entre aplausos y peticiones y con la compañía inseparable de 60 servidores de María.
Mujeres, hombres y niños buscaban la manera de acercarse para presenciar el místico encuentro. Cantos de alabanza y oraciones se escuchaban mientras la réplica de La Chinita ingresaba al templo. Allí los guardianes chiquinquireños hicieron su acostumbrada venia ante la estatua del Venerable, como lo llamó el papa Juan Pablo II. El gesto mariano generó una ovación que se extendió por varios minutos.
Emiro Suárez, párroco del Templo Devoto de José Gregorio Hernández, ofició una misa para dar inicio al encuentro nacional de devotos de José Gregorio Hernández. Explicó que la visita de La Chinita al pueblo que vio nacer al Siervo de Dios tiene el propósito de reforzar la devoción en sus seguidores y cristalizar su beatificación.
Durante la eucaristía, el sacerdote, quien estuvo acompañado por el diácono Alí Ávila y por Walkelys Araujo, párroco de la iglesia San Pedro de Valera, afirmó que el santuario se quedará pequeño cuando José Gregorio sea tomado en cuenta por el Vaticano para su santificación.
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