Timotes amaneció en calma tras los disturbios de anoche, pero se siente muy tensa la situación en este pueblo merideñ. Según informan los usuarios de la red social Twitter, los disturbios cesaron después de la medianoche.
Tras el traslado de los restos de Danny Briceño (32), asesinado por el hampa, el pueblo salió a las calles para unirse al dolor de la familia, pero minutos más tarde todo cambió cuando varios asaltantes fueron sorprendidos robando un local. La gente quería tomar la justicia. Cinco vehículos y dos motos de la policía fueron incendiados, informa Diario de los Andes.
Jhonathan Raul Segovia/DLA Trujillo
Timotes arde. Por segunda vez explotó por la inseguridad. El asalto a un local de videos en la avenida Bolívar rebosó la paciencia de los residentes, quienes al conocer la captura de los antisociales exigieron a la policía que los entregara para “tomar la justicia por sus propias manos” y ante el rechazo arremetieron contra el organismo de seguridad.
Unas mil 500 personas protagonizaron la protesta violenta, que inició a eso de las 5:30 p.m. de ayer y cesó dos horas después, tras intenso choque con el limitado equipo antimotín de la policía. Los platos rotos los pagaron un camión del aseo urbano y otro vehículo de la Alcaldía, un malibú de un oficial, una patrulla y dos motos.
Combate
Los autos fueron incendiados en plena avenida Bolívar frente a la Basílica a Santa Lucía. De acuerdo a los vecinos, los ladrones residentes de Valera, se desplazaban en una buseta que también fue destruida e incendiada. La sede policial fue destruida a pedradas, y ante el riesgo de la vida de los oficiales pidieron refuerzos.
Los equipos de orden público lograron llegar a la ciudad en llamas por la Mesa de Esnujaque, municipio Urdaneta de Trujillo tras no lograr pasar a Timotes ante la tranca de los residentes de Agua Blanca, en la entrada al municipio Miranda del estado Mérida, que se unieron a la protesta.
Los vecinos denuncian que tras el atentado y asesinato de Danny Briceño, de 32 años, se han suscitado varios robos a mano armada en Timotes, y la respuesta policial ha sido limitada. El Gobierno de Mérida permanece de espalda a los problemas de seguridad de los vecinos de esa pujante localidad.
Exigencias
La gente dice estar cansada de falsas promesas, de la inseguridad, y afirman que han decidido unirse para frenar la ola de delitos. Los residentes afirman a través de las redes sociales que hoy Timotes está llorando y velando a uno de sus hijos, un joven comerciante, querido por todos, cuya ausencia los entristece y enluta al colectivo.
Los vecinos se quejan por la protección a la vida de los antisociales, pero arremete contra los lugareños, de qué lado están, exigen respuestas. Por su lado, un vocero de Polimérida declara que los detenidos están a la orden de la justicia, y están obligados a garantizarle la vida y evitar el desorden público.
Nuevas acciones
La protesta entre piedras, perdigones y gases lacrimógenos cesó tras 120 minutos de batalla campal. El servicio eléctrico fue suspendido, y aunque los disturbios finalizaron, la gente permaneció en las calles hasta el cierre de esta edición. El pueblo está paralizado, el tránsito vehicular es limitado. Para hoy están previstas nuevas acciones de calle. Los vecinos critican el silencio y justicia para las víctimas de la delincuencia.
Video cortesía Globovisión
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