Aviones de combate dejando estelas rojas, azules y blancas, abrió el sábado el primer desfile del Día de la Bastilla bajo el presidente Francois Hollande.
Bajo un cielo nublado, la ceremonia se inició con gaitas, ejercicios de caballos y varias interpretaciones de la Marsellesa. Aviones de combate sobrevolaron en formación antes que una serie de unidades militares tanques comenzasen a desfilar por la famosa Avenida de los Campos Elíseos.
El sol batalló para filtrarse entre las nubes, pero las condiciones del tiempo fueron mucho mejores que el viaje previo de Hollande por la avenida: Un fuerte aguacero empapó su traje mientras el flamante presidente saludaba a la muchedumbre el día de su toma de posesión.
Una disputa familiar que involucra a la actual compañera de Hollande, su compañera previa, el hijo del presidente y un tweet aparentemente vengativo también ensombrecieron el día. La primera dama Valerie Trierweiler observó el desfile desde la primera fila — pero ella y otros acompañantes de los dignatarios se sentaron separadamente de sus compañeros, como en años recientes.
El país esperaba la respuesta de Hollande al más reciente episodio en una entrevista más tarde en la jornada.
Se espera además que el presidente hable sobre los principales retos internos e internacionales que enfrenta Francia, que trata de regresar al crecimiento económico mientras muchos de sus vecinos en Europa se deslizan a una recesión.
El Día de la Bastilla conmemora el ataque 14 de julio de 1789 a la prisión de la Bastilla por furiosas muchedumbres en París, en una acción que ayudó a desatar la Revolución Francesa. AP
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