Tamara Suju Roa: ¿Quién ejerce la cacería de brujas?

La semana pasada escribí sobre Justicia y transición. De la importancia que fundemos la Venezuela que todos ansiamos en el marco de la tolerancia, el respeto mutuo y la justicia imparcial e igualitaria que resarza a las víctimas de violaciones a los derechos humanos y juzgue y condene a los culpables.  Algunos piensan que “hacer justicia” pudiera considerarse retaliación o cacería de brujas, según quieran llamarlo y según el lado del cristal con que se mire.

En el último discurso del presidente a la Fuerza Armada Nacional, pudimos escuchar como le decía –con palabras llenas de odio, irrespeto y discriminación- a los militares que lo escuchaban, que Henrique Capriles se proponía realizar una cacería de brujas, un descabezamiento general contra la FAN, si ganaba. Aquí cabe aquello de “todo depende del cristal con que se mire”. Es muy importante recordarles a mis lectores, como el presidente, violando flagrantemente la Constitución Nacional, se apropia de la FAN y la convierte en un brazo de su revolución personal, parcializando a su alto mando militar, haciéndolos pronunciar expresiones propias de activistas políticos del PSUV.

Lo que no terminamos de entender, es porque tiene que repetirse así mismo y repetirles una y otra vez a los oficiales, si tan seguro está de que son chavistas, revolucionarios, bolivarianos y socialistas, que la supuesta “oligarquía” los odia, y que sólo él puede ser su comandante en jefe.  ¿Será que no hay tal seguridad? ¿Por qué instiga al odio contra un venezolano si él es un funcionario público que le debe respeto? Si hubiera Instituciones independientes ya le hubieran hecho acatar el artículo 328 de nuestra Constitución Nacional que  dice que la Fuerza Armada está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna y que no es “su” Fuerza Armada, sino la Fuerza Armada Nacional de Venezuela.

Quiero decirles que así como él no ha podido adueñarse del corazón de la mayoría de los venezolanos civiles, tampoco ha podido hacerlo con la mayoría de la familia de la Fuerza Armada Nacional. Por eso, ya el discurso del presidente pasa a ser casi intimidatorio.  Si hay oficiales que tienen cuentas pendientes con la justicia.  Cuando vuelva el estado de derecho a nuestro país,  estas personas  que han sido acusadas por diversos delitos y violaciones a los derechos humanos de los venezolanos, utilizando el poder que se les dio para amedrentar, tendrán que responder ante la justicia por las acusaciones que se han hecho contra ellos. El regreso al Estado de Derecho se fundamenta en el respeto del orden constitucional,  la Justicia imparcial y la preeminencia de los derechos humanos para todos.

De este lado del cristal, podríamos contestarle al Sr. Presidente, que cacería de brujas fue lo que realizó  su  gobierno  contra  los  trabajadores de   PDVSA,  contra  aquellos  que  firmaron  en  el referendo revocatorio, la que se ha realizado en el sistema judicial, utilizando a la “Justicia” para perseguir, amedrentar y amordazar a los que disienten o se oponen a las violaciones a los derechos humanos que el régimen comete, e incluso al punto de convertirse en verdugos perversos de quienes están privados de libertad por motivos políticos.  Cacería de bruja es la que se ha realizado en la Fuerza Armada Nacional, dejando sin cargo o abriendo procedimientos disciplinarios a oficiales que no manifiestan estar con Chávez.  Cacería de brujas es la que se realiza contra todos aquellos que algún día acompañaron al presidente y hoy  se han alejado de su proyecto castro-comunista, y que además son llamados “traidores”. El cristal, amigo lector, tiene dos lados. Parece que el lado por el cual mira quien habita en Miraflores, está desvirtuado, y los valores y principios democráticos, no existen.