Surgen nuevos datos sobre el crimen de la representante venezolana en Kenia

La policía de Nairobi recolectó este viernes en la noche una botella de whisky, de la marca Johnnie Walker, que la diplomática y el presunto asesino o asesinos podrían haber compartido momentos antes de que Fonseca fuera encontrada muerta en su residencia en la urbanización Runda de Nairobi. Así lo dice el diario The Star,según una nota del portal AllAfrica.com.

La policía también recolectó sábanas y ropa de la habitación de Fonseca, donde el cuerpo sin vida fue descubierto el viernes en la mañana.

Los investigadores encontraron que el celular de Fonseca fue utilizado para enviar un mensajito de texto el jueves en la noche a un miembro del personal de la embajada indicando que ella no iba a asistir al día siguiente a la oficina porque se sentía cansada.

Los investigadores sospechan que el mensajito, que no llegó a su destino, tenía como propósito encubrir el asesinato. Fuentes cercanas a la investigación sugieren que Fonseca podría haber sido asesinada en una silla de su habitación y llevada luego a su cama, donde se le colocó una soga alrededor de su cuello.

Las mismas fuentes creen que Fonseca pudo haber sido violada antes de ser asesinada.

La policía fue notificada de la muerte de la embajadora por empleados de la embajada que fueron a buscarla para llevarla a su oficina. A los 10 de la mañana del viernes, cuando Fonseca no había salido de su habitación, guardias de seguridad y funcionarios diplomáticos descubrieron el cuerpo sin vida de la diplomática. Tenía una soga alrededor de su cuello y contusiones en las muñecas.

Cuatro empleados de la embajada – luego se informó de seis – se encuentran bajo custodia policial.

Fonseca había despedido a seis empleados por “insubordinación”. Los trabajadores, por su parte, mantuvieron que fueron despedidos por negarse a retirar la denuncia por acoso sexual que introdujeron el 23 de abril de 2012 ante la Policía Diplomática en contra del embajador saliente Gerardo Carrillo Silva.

Varias reuniones entre Fonseca, los empleados y sus abogados se llevaron a cabo sin que se arribara a una solución.

El miércoles, Fonseca desconectó todos los teléfonos de la embajada a excepción de su línea de la oficina, dijeron las fuentes. Se comenta que Fonseca se quedó hasta tarde en la oficina para supervisar el cambio de las cerraduras. No está claro si ella también cambió las cerraduras en su residencia.

Como se leyó traducido por Noticiero Digital