Exequíades Chirinos: La rebelión de los pueblos

La reciente situación ocurrida en el estado Carabobo constituye un evidente síntoma de que los pueblos venezolanos se cansaron de la imposición del presidente-candidato Hugo Rafael Chávez Frías y en las próximas elecciones presidenciales tendrán un papel decisivo, trascendental.

El contundente rechazo a la grosera candidatura de Francisco Ameliach, lanzada por Chávez en el mitin e impuesta militarmente a los seguidores del oficialismo de Carabobo, revela que aun cuando el designado por el dedo presidencial sea el aspirante a gobernador, la gente de a pie, de los pueblos, tiene la firma decisión de rebelarse a las múltiples e innumerables arbitrariedades del mandatario nacional.

Viene la rebelión de los pueblos, de los ciudadanos comunes y corrientes, de los habitantes en sectores no citadinos, quienes con el arma de su voto inclinarán la balanza en los comicios electorales de octubre próximo para elegir a Henrique Capriles Radonsky.

De acuerdo al mapa político de Venezuela y al comportamiento de los votantes, está previsto que los estados con mayor peso electoral del país, Zulia, Miranda, Distrito Capital y Carabobo, proporcionen a Capriles Radonsky una sólida ventaja, pero la misma requerirá muy especialmente del sufragio de los estados más pequeños y, por supuesto, del aporte de los estados intermedios, donde el oficialismo viene en claro descenso.

Tomando como base el peso electoral de las regiones venezolanas en las últimas elecciones parlamentarias, los estados intermedios corresponden a Lara, Anzoátegui, Aragua, Bolívar y Táchira, y los más pequeños a Amazonas, Apure, Barinas, Cojedes, Delta Amacuro, Falcón, Guárico, Mérida, Monagas, Nueva Esparta, Portuguesa, Sucre, Trujillo, Vargas y Yaracuy.

Es en estos últimos donde se producirá una verdadera rebelión de los pueblos porque ganará en la mayor parte de esos estados, sometidos durante 14 años de gobierno chavista a la más cruel indiferencia, olvido, indolencia, traducida en atraso y miseria.

En estos estados pequeños en población electoral, aun empatando Capriles Radonsky o perdiendo por una mínima diferencia, esa rebelión de los pueblos le dará al candidato de la unidad y del progreso el suficiente colchón de votos para ganar con comodidad las presidenciales.

¿Pero, qué está pasando en estos pueblos venezolanos? Basta observar las concentraciones multitudinarias de Carayaca (Vargas), Tucupido (Guárico), Quibor (Lara) y en poblaciones de Barinas y Apure para percatarse de que la rebelión será un hecho a consumarse el próximo 7 de octubre.

En esos pueblos que está visitando Capriles, hablando, escuchando, dialogando de tu a tu, la gente anda muy entusiasmada con los aires de cambio que acompañan al candidato de la unidad y quiere montarse en el autobús del progreso, dejando atrás al candidato del pasado.

Nada detendrá la próxima rebelión de los pueblos, ni los procedimientos de las captahuellas, ni los abusos en la utilización de los recursos del Estado, ni toda la carga propagandística de Chávez tratando de cambiar su pérfida imagen de presidente fracasado, autoritario y violento por la  cara de un Chávez bueno.

Demasiadas cosas buenas están pasando en Venezuela y el hombre de la calle desea ser el principal protagonista.

@exequiades