Assange sigue en la embajada ecuatoriana con un futuro cada vez más incierto

(Foto Reuters)

El australiano Julian Assange seguía el viernes encerrado en la embajada ecuatoriana en Londres, un día después de recibir el asilo diplomático del país andino, y a la espera de la resolución de un caso diplomática y jurídicamente complejo que le augura un futuro más que incierto.

Unos veinte policías montaban la guardia de nuevo ante la embajada de Ecuador, donde Assange está a punto de cumplir dos meses de encierro desde que entró en la legación huyendo de la justicia británica, que iba a extraditarlo a Suecia donde lo reclaman por presuntos delitos sexuales que él niega.

Assange, fundador de WikiLeaks, la página web que reveló miles de cables secretos estadounidenses, teme que una vez en Suecia pueda ser extraditado a Estados Unidos y juzgado por traición.

Unas 15 personas seguían el viernes por la tarde dando apoyo al australiano frente a las barreras metálicas que protegen la entrada del elegante edificio que alberga la representación ecuatoriana, rodeado de policías y de numerosos periodistas.

“¡Levanta las manos si crees en la libertad de expresión!”, lanzó a un policía uno de los manifestantes, que tenían pegados en las barreras metálicas lemas como “La verdad no es algo de lo que haya que tener miedo” o “¡No disparen contra el mensajero!”.

A pesar del anuncio del gobierno ecuatoriano de concederle el asilo diplomático, el futuro de Julian Assange parece más incierto que nunca, en un caso que podría tardar mucho tiempo en resolverse.

“El señor Julian Assange puede pasar indefinidamente en nuestra embajada”, afirmó este viernes en una entrevista en la radio el presidente ecuatoriano Rafael Correa, cuya gobierno pide a Gran Bretaña un salvoconducto para que pueda salir del país.

Sin embargo el ministro de Relaciones Exteriores británicos insiste en que hará todo lo posible para extraditarlo a Suecia.

“Que nadie dude, y todavía menos el gobierno de Ecuador, que estamos determinados a llevar a cabo nuestras obligaciones legales de ver al señor Assange extraditado a Suecia”, dijo el jueves el ministro británico William Hague.

Si Assange pusiera un pie fuera de la embajada, podría ser detenido inmediatamente en virtud de la petición de arresto emitida por Suecia. Sin embargo WikiLeaks anunció en Twitter que el domingo Assange haría “una declaración pública delante de la embajada de Ecuador” a las 14h00 (13h00 GMT).

Complejidad jurídica

Después de que Quito anunciara el asilo diplomático a Assange, el Reino Unido advirtió que no proporcionará el salvoconducto al australiano y que esto no cambiaría “nada” el proceso de extradición.

Hague descartó por el momento una incursión de la policía en la embajada, permitida en principio por una ley de 1987, y subrayó que la resolución de este caso podría “tomar un tiempo considerable”.

Esta ley permitiría en teoría entrar en los locales de la embajada, aunque los expertos consideran que la posibilidad de que se aplica es muy improbable y, en declaraciones a la AFP, un experto de la London School of Economics calificó de “estúpida” la idea.

Esta acción sería contraria a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 que establece la inviolabilidad de las embajadas.

Mientras tanto, Ecuador intenta adherir a su causa a los Estados suramericanos. Para ello convocó a los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) el domingo en Guayaquil para estudiar la situación.

La Organización de Estados Americanos (OEA) debía por su parte decidir este viernes si convoca una reunión el 23 de agosto en Washington.

En Suecia, un representante del ministerio de Relaciones Exteriores se reunió el jueves con el embajador de Ecuador para recordarle “los principios fundamentales del sistema judicial” sueco.

Por su parte el gobierno ruso también se pronunció sobre el caso y pidió este viernes respeto para los principios diplomáticos.

“Lo que está pasando nos empuja a cuestionar el respeto del espíritu y de la carta de la Convención de Viena sobre las relaciones diplomáticas”, dijo el ministerio en un comunicado.

Correa: Se queda en la embajada

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo el viernes que el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, permanecería asilado por tiempo indefinido en la embajada ecuatoriana en Londres ante la negativa del Reino Unido de otorgarle un salvoconducto para que salga libremente de ese país.

“El problema es que ellos no van a dar el salvoconducto”, dijo el mandatario socialista en una entrevista radial en la ciudad andina de Loja (420 km al sur) y agregó que “el señor Julian Assange puede pasar indefinidamente en nuestra embajada”.

El creador de WikiLeaks, de nacionalidad australiana, está refugiado en la legación ecuatoriana desde el 19 de junio pasado para evitar ser extraditado a Suecia, mientras que Quito le concedió el jueves asilo diplomático.

Pero el ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, aseveró que “nosotros no autorizaremos a Assange a salir libremente del Reino Unido, y no hay ninguna base legal para que lo hagamos”.

En su primera declaración pública luego del otorgamiento del refugio, Correa señaló que el derecho europeo “es un poco diferente” al latinoamericano, el cual prevé que cuando se otorga asilo diplomático “el país donde se encuentra la embajada tiene que dar obligatoriamente el salvoconducto”.

“En Europa no es así, al menos en el Reino Unido”, dijo el gobernante, añadiendo que “el derecho latinoamericano tiene una serie de garantías que no lo contempla en este caso el derecho europeo, y en particular el Reino Unido”.

El jefe de Estado reiteró este viernes que además de negarse a dar el salvoconducto, el Reino Unido ha amenazado con “incursionar” en la embajada ecuatoriana para arrestar a Assange y extraditarle a Suecia.

“Recibimos hace un par de días (…) la amenaza ni siquiera velada, explícita por escrito, de que podían incursionar en nuestra embajada de acuerdo a sus leyes internas”, indicó.

Correa sostuvo que las leyes nacionales “siempre son subalternas a los tratados internacionales, que establecen sin lugar a dudas la inviolabilidad de los espacios diplomáticos, pero existe también de acuerdo a lo expresado por el propio Reino Unido esa posibilidad”.

El canciller británico, William Hague, afirmó el jueves que “no hay amenaza alguna aquí de tomar por asalto una embajada. Estamos hablando de una ley del Parlamento de este país, que hace hincapié en que deben utilizarse (las embajadas) en plena conformidad con el derecho internacional”, puntualizó.

Correa explicó que Ecuador pidió garantías a Gran Bretaña y a Suecia de que Assange no sería extraditado a Estados Unidos, donde podría ser condenado a cadena perpetua por haber dado a publicidad en su portal cientos de miles de documentos secretos, militares y diplomáticos, estadounidenses.

“El problema: Hemos dado asilo diplomático a Julian Assange después de haber agotado todas las instancias para que se garantice su no extradición a terceros países, que podría poner en riesgo su vida”, señaló Correa.

El presidente recordó que en las últimas semanas Quito puso a disposición su embajada en Londres para que el creador de WikiLeaks sea interrogado por Suecia.

Assange “siempre quiso responder a la indagación porque ni siquiera está acusado (…) pero se lo quería extraditar para interrogarlo (a Suecia), no había garantía de la no extradición a un tercer país”, agregó.

“Ecuador jamás va a impedir que se investiguen delitos comunes”, resaltó el presidente.

Enfatizó que “se ha pedido la garantía de que no sea extraditado a un tercer país, esa garantía nunca la dio Suecia, nunca la dio Inglaterra, y ahí sí corre el riesgo la vida” de Assange ante la posibilidad de ser condenado en Estados Unidos a “cadena perpetua, que es estar muerto en vida”.

El canciller Ricardo Patiño  había afirmado el jueves que “de darse una extradición a Estados Unidos, el señor Assange no tendría un juicio justo, podría ser juzgado por tribunales especiales o militares y no es inverosímil que se le aplique un trato cruel y degradante y se le condene a cadena perpetua o a la pena capital, con lo cual no serían respetados sus derechos humanos”.

Afp