Técnicas para masturbar a tu pareja… ¡Sin manos!

El acto de masturbación: acariciar o frotar los órganos genitales con el objetivo de llegar al orgasmo; tanto en los hombres como en las mujeres.

Este placer no es exclusivo de los jóvenes, de hecho la masturbación es una constante durante las diversas etapas de la vida; y no solamente se realiza por y para el mismo individuo, pues tanto ellas como ellos pueden masturbar a su pareja durante una relación sexual.

Los genitales sí son la parte más importante, pero no son el todo, ya que puedes complementar la masturbación acariciando piernas, brazos, cara, pechos, abdomen, todas las zonas erógenas que te provoquen  excitación.

Además, no únicamente puedes masturbar a su pareja con las manos, sino que existen otras partes del cuerpo que puedes utilizar para hacer llegar al clímax a esa personita especial.

De10.mx, con información de nosotras.com y pretenciosas.com, enlista algunas técnicas que te servirán para salir de la monotonía en tus relaciones sexuales.

El pecho. Es cuando el pene del chico se coloca entre los senos de la chica haciendo presión, y ella se mueve para provocar fricción y mucho placer. Esta práctica es una de las más populares; de hecho, se les conoce como “rusa” o “cubana”, y sin duda es una de las preferidas de los caballeros, porque además de la masturbación, desde su posición puedes disfrutar de una excelente vista.

La boca. Esta técnica puede realizarse de hombre a mujer y viceversa, pero a diferencia del sexo oral común, donde puedes meter las manos para ayudarte, aquí el reto es hacerlo únicamente con la boca y sus componentes como lengua, labios, paladar y dientes; además de algunos movimientos de cabeza para acomodarte adecuadamente y estimular a tu amante hasta que llegue al orgasmo… ¿Aceptas el reto?

Los pies. Hombres y mujeres pueden aplicar esta técnica. En el caso de las chicas, tienen que poner el pene entre las plantas de sus pies, los cuales tienes que mover como si fueran tus manos; sólo ten cuidado con la fuerza que apliques en los movimientos.

En el caso de los hombres, pueden acariciar con los dedos de sus pies los labios vaginales con suaves movimientos para excitarla; después, pueden pasar al clítoris, haciendo un poco más de presión, hasta el punto de provocarle uno, o varios orgasmos.

La pelvis. Ella se tiene que colocar encima de él con las piernas abiertas, de modo que su pelvis quede sobre su pene; ya en esa posición, ella comienza a moverse, provocando una fricción sumamente  placentera para ambos. Esto lo pueden hacer previo a la penetración, con la ropa aún puesta o sin ella.

El muslo. Cuando la chica se encuentre recostada en la cama con las piernas un tanto abiertas, el chavo coloca uno de sus muslos entre ellas, presionando la vagina, mientras la mujer comienza moverse, lo que provocará un roce delicioso. Al mismo tiempo, él puede acariciar los senos y el resto de la piel de su amante.

Las nalgas. Si ella se sienta sobre él, colocando su trasero sobre su pene, y comienza a moverse de adelante hacia tras, haciendo presión sobre su miembro, y poco a poco va aumentado la velocidad, ambos podrán sentir gran placer.

La masturbación en palabras. Con las palabras y sonidos que realizas con la boca también pueden estimular y excitar a tu pareja. Prueba murmurándole al oído frases sensuales y provocativas, que puedes complementar humedeciendo un poco, con la punta de tu lengua, el conformo de su oreja, y tal vez bajando hacia el cuello y el pecho… Y lo demás, que tu imaginación lo consume.

Todo el cuerpo. En realidad cualquier parte del cuerpo, puede ser el instrumento perfecto para masturbar a tu pareja. El punto, es que ambos estén de acuerdo en experimentar nuevas técnicas y, que en la práctica, vayan construyendo su propia fantasía sexual.