Así será el nuevo billete de 100 Bs. (imagen)

En enero de 2008 entraba en circulación el bolívar fuerte, una moneda con tres ceros menos, con la que el Gobierno revolucionario buscaba reducir la inflación y facilitar las transacciones financieras. Se autoelogiaban con el diseño y la belleza de los nuevos billetes. Pero al nuevo bolívar todo le ha salido mal: La inflación devoró su adjetivo de fuerte y hoy, cuando mucho, vale un tercio de aquel enero. No tiene libre convertibilidad y en realidad no se sabe cuál es su potencia frente a otras monedas ya que tiene tres tasas cambiarias: La oficial (preferencial), la Sitme y la innombrable. Y por último resulta que la imagen de El Libertador que con tanto orgullo mostraran en 2008 (“Bolívar Diplomático”, de 1860, obra de Rita Matilde de la Peñuela) resultó ser muy eurocéntrica y ajena a Venezuela y por la tanto lo lógico sería que la sustituyeran por el que muestra el “rostro verdadero” de Bolívar según palabras de Hugo Chávez (obra del francés Philippe Froesch usando computadoras gráficas). Eso si, nada de fabricarlo en Italia, como la versión del 2008, sino en la Casa de la Moneda del BCV. Por lo menos ahí tienen el boceto inicial, cortesía de Calavera. Por nada (LP)

P.d.: Después vendrán las monedas, las plazas Bolívar, sellos oficiales, estampillas, etc.