Santos asegura que diálogo con las Farc será diferente

(Foto Reuters)

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, informa sobre las “conversaciones exploratorias” para un diálogo de paz entre el Ejecutivo y las Farc. Santos confirmó que fue firmado un acuerdo que establece las reglas del diálogo con las Farc.

Dijo que “estamos ante una oportunidad real de terminar de manera definitiva el conflicto”. Aseguró que hoy pueden hablar de paz, porque el uso de la violencia para alcanzar objetivos políticos “es cosa del pasado”. Agregó que “este acuerdo es diferente porque no tiene despeje de territorio, y las discusiones se realizarán fuera de Colombia”.

 

Presidente Juan Manuel Santos en la Casa de Nariño
El diario colombiano El Espectador destacó en su página web que el presidente, Juan Manuel Santos, oficializó los acercamientos que mantiene con la cúpula de las Farc y se comprometió a no repetir “los errores” cometidos en anteriores intentos de buscar la paz.

El jefe de Estado hizo un balance positivo de los primeros acercamientos con el grupo guerrillero. Sin embargo, advirtió que este proceso de paz no será nada fácil, por lo que pidió el compromiso de todos los colombianos para sacar adelante esta iniciativa.

Tanto Santos como el máximo líder de las Farc, Rodrigo Londoño Echeverri, alias ‘Timochenko’, dieron a conocer sus posturas de cara a la apertura formal de un proceso para lograr el fin del conflicto armado colombiano, después de las conversaciones exploratorias mantenidas por ambas partes en los últimos meses.

En el diálogo que comenzará formalmente en Oslo el mes próximo y que después continuará con la instalación de las mesas en Cuba, tendrá como único compromiso “poner fin al conflicto como condición esencial para la construcción de la paz estable y duradera” e “iniciar conversaciones directas e ininterrumpidas”.

Cuba acogerá el diálogo de paz del Ejecutivo de Colombia con las Farc, un proceso que contará también con el apoyo de Noruega y el acompañamiento de Venezuela y Chile, según un acuerdo entre las partes, divulgado la semana anterior.

El equipo del gobierno que estará a cargo de los diálogos estará encabezado por Humberto de la Calle Lombana; Sergio Jaramillo Caro, Alto Consejero para Seguridad Nacional; Alejandro Éder, consejero presidencial; Frank Pearl González, ex comisionado para la paz y Enrique Santos, hermano del presidente Juan Manuel Santos.

Por su parte las Farc designaron a Luciano Martín Arango, alias ‘Iván Márquez’, como jefe de la comisión y estará acompañado por Wilson Valderrama Cano, alias ‘El Médico’; Ricardo González, alias ‘Rodrigo Granda’; Luis Alberto Albán Burbano, alias ‘Marcos Calarcá’ y Jesús Emilio Caravajalino, alias ‘Andrés Paris’.

El anunciado proceso será el tercero formal del Estado colombiano con las Farc en la larga historia del conflicto armado interno. Los dos primeros fracasados.

El primero lo promovió el presidente conservador Belisario Betancur (1982-1986), que avanzó hasta un alto el fuego, y el segundo lo llevó a cabo el también conservador Andrés Pastrana (1998-2002), que aceptó desmilitarizar una gran zona del sur del país y nunca cesaron las hostilidades.

La agencia Efe recordó que el pasado 27 de agosto Santos había confirmado que su Gobierno mantenía contactos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en actividad desde 1964 y con unos 8.500 combatientes en la actualidad.

Santos confirmó ese día versiones periodísticas sobre un acuerdo alcanzado por las partes en La Habana, que lo trascendido será la sede permanente del diálogo, con Cuba y Noruega, como “garantes”, y Venezuela y Chile como “acompañantes”.

Un acuerdo o documento preliminar divulgado la semana pasada por la radio RCN precisa que los contactos se iniciaron el pasado 23 de febrero y está previsto formalizar la instalación de la mesa de negociaciones en Oslo, el próximo 5 de octubre.

Según el mismo texto, la apertura formal del diálogo se daría un mes después del “anuncio público” del acuerdo por parte de Santos, es decir un mes a partir de hoy.

En su alocución de finales de agosto, el gobernante hizo mención del interés del Ejército de Liberación Nacional (ELN), segunda guerrilla del país, de unirse al proceso de paz, y le envió el mensaje de que también podía “ser parte de este esfuerzo por terminar el conflicto”.

El ELN está en armas desde 1964 y cuenta con unos 2.500 combatientes, remató Efe.