La enfermedad de los líderes políticos es tratada de maneras muy distintas. Castro y Chávez son ejemplos de cómo se oculta la información. La diferencia con Lula, Santos y Lugo, reseña Infobae.
La transparencia
Lula da Silva
En un conciso comunicado, firmado por las autoridades clínicas, se dieron a conocer los pormenores del cáncer laríngeo que afectó a Lula da Silva. Los medios brasileños pudieron dialogar con uno de los oncólogos que tratará al ex mandatario.
El doctor Arturo Katz explicó por qué se optó por la quimioterapia y mencionó los detalles clínicos. No hubo información retaceada ni contradicciones en las versiones sobre el mal que aquejaba a Lula da Silva.
Lo mismo ocurrió durante todo el proceso de la enfermedad, hasta su curación definitiva. La población se mantuvo permanentemente informada sobre la evolución del estado de salud del ex presidente. Hasta se afeitó en vivo y en directo para iniciar la quimioterapia.


Juan Manuel Santos
El presidente de Colombia anunció recientemente que se operaría para curar un cáncer de próstata. Inmediatamente se informó qué se haría en la cirugía y, posteriormente, se anunció detalladamente cuál fue el resultado.
Tras ser dado de alta, dijo que los estudios de patología hechos al tumor que le extirparon indicaban que el cáncer no fue más allá de la próstata.
El urólogo Felipe Gómez, que dirigió la operación, catalogó de “excelente noticia” el resultado de los exámenes de patología, aunque anotó que el mandatario fue sometido a “una cirugía mayor” y que por eso tendría que mantener reposo en su casa del palacio de gobierno por varios días.
Fernando Lugo
En agosto de 2010 un estudio hecho público confirmó que el entonces presidente de Paraguay padecía un linfoma Hodgkins en su ingle, un nódulo en el mediastino (caja torácica) y una lesión en la tercera vértebra de la zona lumbar.
En julio de 2011, Lugo decidió no asistir a la asunción de Ollanta Humala como nuevo presidente del Perú. En lugar de eso, viajó a Brasil para hacerse unos estudios de control en el Hospital Sirio-Libanés, donde comenzó su tratamiento.
Tras meses de quimioterapia, recibió el alta en diciembre de 2011 y afirmó que estaba “completamente curado”. Todo esto fue público para los paraguayos.


Cristina Kirchner
Hacia fines de 2011, el vocero de la presidencia argentina sorprendió al anunciar que Cristina Kirchner, quien había asumido su segundo período pocos días antes, se tomaría una licencia para ser operada de un carcinoma papilar.
Tras serle extraída la tiroides, los médicos rectificaron el diagnóstico, y la mandataria no debió ser sometida a tratamiento, aunque estuvo durante 20 días y fue reemplazada por su vice, Amado Boudou, pues ella tuvo que guardar reposo.
El secretismo
Hugo Chávez
Nada de esto ocurrió con la enfermedad del presidente venezolano. Al recelo habitual sobre lo que ocurre en el seno de su gobierno, agregó un hermetismo absoluto sobre su salud.
Convirtió sus visitas a Cuba en un misterio que abrió camino a las más disímiles hipótesis. Se supo por los medios de comunicación que el 10 de junio de 2011 había sido operado de urgencia cuando visitaba a Raúl y Fidel Castro en la Habana.
Recién 20 días después Chávez leyó un comunicado en cadena nacional en el que confesaba que le habían diagnosticado un tumor cancerígeno, y que se lo habían extirpado. Desde entonces, el tipo de cáncer que padece y su gravedad es materia de especulación.


Kim Jong-Il
Pocos gobernantes mueren sin que nadie se entere en 48 horas. Ni una mención en Twitter se filtró. Ni el servicio secreto de Corea del Sur supo que el líder supremo de Corea del Norte había fallecido el sábado 17 de diciembre de 2011.
Recién el lunes 19 se enteraron los norcoreanos de la muerte a través de un anuncio oficial de la televisión estatal. El fallecimiento parece haber sido mantenida en secreto por una pequeña camarilla de líderes del aislado país.
Fidel Castro
Rumores del supuesto fallecimiento del gobernante retirado habían estado circulando en internet desde el pasado domingo 7 de octubre, cuando Castro no felicitó a Chávez por ganar la reelección en Venezuela. Días después, el columnista político venezolano Nelson Bocaranda reportó que el anuncio de la muerte del ex gobernante cubano se haría en las siguientes 72 horas.
El pasado viernes 12, el mismo Bocaranda reportó que la hermana de Castro, Juanita, que vive exiliada desde principios de los años ‘60, había sido convocada a Cuba para un “importante anuncio familiar”.
Alex Castro, hijo de Fidel, desmintió los rumores. Pero lo cierto es que la evolución de la enfermedad que lo hizo delegar el poder en su hermano Raúl en 2006 permaneció siempre en un oscuro secretismo, que suscitó constantes especulaciones.

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