Lo último para el cabello: Bótox, la nueva ‘keratina’

 

(foto archivo)

A través de las celebrities conocimos las propiedades del bótox, la sustancia botulínica que tiene como objetivo eliminar las arrugas y devolver la juventud al rostro. Aunque en muchos casos famosos el resultado ha sido un rostro paralizado y sin expresión, la verdad es que los beneficios de un bótox bien aplicado y en la medida justa son espectaculares. Como el mundo de la estética sigue avanzando, lo último que nos llega es el bótox para el cabello, prometiéndonos mejores resultados que para el rostro.

De: Diario Femenino

Botox para el pelo

El bótox para el cabello es un novedoso tratamiento capilar intensivo que repara el cabello dañado devolviéndole su brillo natural. Además aporta volumen a las melenas lacias, define los rizos y elimina el encrespamiento.

Consiste en un tratamiento similar al de la queratina con el que se consigue regenerar, nutrir, reparar y suavizar el cabello, dándole un aspecto mucho más sano y brillante. Están de enhorabuena con este tratamiento todas esas melenas resecas y encrespadas, castigadas por el sol y los tintes frecuentes. Y también esas melenas lacias y sin volumen porque el bótox les aportará cuerpo y movimiento. Se trata en cualquier caso de un tratamiento estético y reparador con el que podrás recuperar el control sobre tu pelo, manejándolo para que perdure el peinado que desees.

Los resultados del bótox capilar son inmediatos y tienen una duración de unos tres meses. Se realiza en peluquerías exclusivas pero su precio no es elevado, ronda entre los 45 y 50 euros.

Cómo se aplica el botox capilar

El bótox capilar es uno de los tratamientos más efectivos para regenerar el cabello. En poco más de una hora podrás devolverle a tu pelo su brillo natural y su fuerza.

El tratamiento se realiza en tres pasos. En primer lugar te lavan el pelo con un champú antiresiduos para abrir la cutícula del cabello y eliminar cualquier residuo de otros tratamientos anteriores. Una vez retirado el exceso de humedad, se aplica el bótox dividiendo el cabello en mechones y extendiendo el producto mechón por mechón dejando libre aproximadamente un centímetro del cuero cabelludo para evitar que se genere exceso de grasa. El cabello se cubre con un gorro térmico para que el producto actúe y se fije durante unos 20 minutos y luego se retira con agua. Finalmente se seca por completo el pelo y después se plancha para que el bótox se selle y quede fijado en el cabello.

Notarás el resultado nada más salir de la peluquería y lo mejor es que este tratamiento no requiere cuidados especiales por lo que podrás seguir usando tu champú habitual. Aunque apenas existen contraindicaciones, conviene que acudas a un centro profesional para que te hagan un estudio capilar y descartar posibles incompatibilidades. Pero en líneas generales es un tratamiento que puede hacerse todo el mundo.