Texto: el-carabobeno.com
La posibilidad de realizar un trasvase del Lago de Valencia hacia otras cuencas entra en el conjunto de opciones que pudieran brindar una solución al aumento del nivel del agua.
Su viabilidad depende de los volúmenes a trasvasar, el régimen de caudales, la calidad del agua, el estado de la cuenca receptora y los usos previstos para el líquido, precisa el ingeniero agrónomo Eduardo Buroz, miembro de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat.
Desde 2007 más de 5.600 litros de agua del Lago de Valencia son vertidos en el Pao-Cachinche, cuenca que surte a los estados Carabobo, Aragua y Cojedes.
Diversos expertos a lo largo de cinco años, han expresado su negativa de continuar con el trasvase hacia este embalse, debido al impacto en la calidad del agua que consumen sus habitantes.
En febrero de este año el presidente Hugo Chávez aprobó mil 316 millones de bolívares para el Plan de Solución Estructural por el incremento del Lago. Dentro de este proyecto se encuentra la construcción de un nuevo trasvase a la cuenca del río Pao, donde se localiza el Pao- Cachinche.
Los estudios de la Comisión Coordinadora Estatal de Ambiente en conjunto con Hidrocentro, demostraron en 2010, que las muestras colectadas en Valencia no cumplieron con los parámetros establecidos por la norma venezolana de agua potable. Se evidenciaron residuos de coliformes fecales, fósforo y fosfato, además de otros elementos.
La crecida del Lago, su afectación y soluciones, se ha convertido en un reto no sólo para expertos en materia de ambiente, sino también para los que padecen las pérdidas millonarias por cosechas y sembradíos inundados, inmuebles destruidos o los que claman una reubicación justa.
Tweet


