Vladimir Villegas: Tinedo, un buen Guía para el CNP

El próximo 13 de noviembre será elegida la junta directiva del Colegio Nacional de Periodistas y las directivas de sus seccionales en las distintas regiones del país, razón por la cual aprovecho para hacer un entusiasta llamado a los colegas afiliados a que participen en este proceso comicial, para darles a quienes resulten elegidos la fortaleza y legitimidad necesarias que les permitan cumplir con sus responsabilidades gremiales. Ese día votaremos, y lo haremos por Tinedo Guía y su equipo, sin que por ello dejemos de respetar y testimoniar nuestro reconocimiento a Ángel Perozo y a los colegas que lo acompañan.

No es fácil la coyuntura que vive actualmente el gremio periodístico venezolano, nacido al calor de históricas luchas en defensa de la libertad de expresión, del derecho de los ciudadanos de estar informados y de la propia democracia. El CNP, heredero de la insigne Asociación Venezolana de Periodistas, tiene ante sí la tarea de redefinir su papel en la sociedad venezolana, a partir de la actual realidad.

Estamos ante un Gobierno receloso frente al periodismo crítico, obsesionado por la idea de que los comunicadores sociales son parte del enemigo, a menos que hagan voto de incondicionalidad. Hasta ahora se ha mantenido la política de limitar el acceso a las fuentes de información oficial, de lo cual sobran ejemplos en ministerios, empresas del Estado y otros poderes, principalmente el Legislativo, en cuya sede los reporteros son sometidos a vergonzantes medidas restrictivas, pese al hecho de que algunos periodistas cumplen funciones parlamentarias en las filas del oficialismo.

Por si fuera poco, también existe el empeño por desconocer al CNP y crear una instancia paralela, de corte aclamacionista, con el pretexto de abrir espacio a quienes trabajan en medios comunitarios, pero con un objetivo claro, el de cavar la fosa y enterrar un instrumento que, como el CNP, no nació para ser apéndice de partidos, gobiernos, empresas y otros intereses ajenos al gremio. Con quienes hacen periodismo comunitario y alternativo hay que sentarse a conversar, lo que no puede aceptarse es que su existencia implique la desaparición del ejercicio profesional, la liquidación de las conquistas legales alcanzadas por el CNP en tantas jornadas de lucha, la relajación de la ética profesional y la institucionalización de la piratería comunicacional, que, por cierto, no tiene signo ideológico.

Los nuevos directivos nacionales y regionales que saldrán elegidos el 13 de noviembre no pueden eludir esa responsabilidad, ni el compromiso que tienen de enfrentar, además, la precarización socioeconómica de la profesión, tanto en el sector público como en el privado. Este último es un punto que despolariza a nuestro gremio y puede situar el debate en un plano que esté por encima de las diferencias políticas e ideológicas. Considero que el colega Tinedo Guía reúne las características  para ayudar a crear un ambiente propicio con miras a darles respuesta a las aspiraciones socioeconómicas de los comunicadores sociales venezolanos.

Lamento que los periodistas afectos al Gobierno, militantes o no del Partido Socialista Unido de Venezuela, nuevamente incurran en el error de abstenerse de participar en estas elecciones gremiales y opten por la alternativa de seguir empeñados en construir una organización en la cual los derechos y reivindicaciones de los periodistas y el derecho de los ciudadanos de expresarse y de estar informados no serán más que un simple saludo a la bandera, porque las prioridades estarán asociadas a los intereses políticos y electorales del Gobierno

Para ellos debe seguir tendida la mano del diálogo, la búsqueda de un espacio de debate democrático despojado de insultos, descalificaciones y clichés, porque el gremio es de todos, aun de los que ya no creen en él