Aurelio Oberto: ¿Le provoca un guayoyo?

Le provoca un guayoyo, joven? La pregunta me la hacía un anciano junto a su familia,en su rancho en un caserío ubicado en un municipio foráneo, en un estado máas adeco imposible. El gobernador y una pequeña comitiva estábamos en campaña para su reelección, ¿el año? 1997. Hubo algo en la mirada del anciano que me hizo entender que había más que un café.

La comitiva siguió caminado y me quedé con esa humilde familia. Me sirvieron en una taza de peltre un café recién hecho, muy sabroso, y mientras lo tomábamos el señor Me dijo: ” estos políticos siempre vienen en época de elecciones, me traen unas tejas de zinc, dos sacos de cemento y me dicen cosas, creen que soy analfabeta pero mire, pase a mi ranchito”. Abriendo la puerta me mostró el interior de su hogar: había un televisor con cable y tenía puesto Globovisión.

El anciano terminó su charla así: “Con eso, amigo, se acabaron los analfabetas, yo sé lo que pasa en Caracas, yo sé cómo es todo y no me van a engañar, yo les recibo esas cosas pero mi voto es para Chávez”. Les confieso que me sorprendió, en ese momento entendí que el país había cambiado y que los políticos tradicionales no lo estaban afrontado cómo debía ser, con preocupación supe que Chávez iba a ganar las elecciones y que los partidos (AD, COPEI) no estaban preparados para esta derrota.

Claro que hubo otras cosas que venían pasando que hacían ver lo que se aproximaba, cosas como: “a esa calle no se va de campaña por que es chavista y nos caen a piedras”, o sea, “visitamos los nuestros y más nada”, una locura, signo de un sistema gastado y ya finalizando. No se confundan, la IV República finaliza cuando Chávez termine su mandato, que esto de cambio no tiene nada, este sistema es realmente todo lo malo de la IV con esteroides (nada de lo bueno) y como todo final de ópera bufa, es una cacofonía de todo y de lo peor.

Nunca sabré que le llamó la atención de mi persona a ese anciano que me pidió quedarme y revelarme esas cosas, no las he olvidado, vienen a mi mente el día de hoy po que percibo la misma situación en el pueblo, quieren un cambio sin perder la sensación de inclusión y empoderamiento que Chavez les ha dado, creo firmemente que la mejor manera de capitalizar este deseo de cambio y convertirlo en una victoria por parte de la oposición es con la unión de las fuerzas vivas y los partidos políticos, de no suceder así, estos (los partidos) se verán avasallados por la dinámica histórica y no serán mas que un recuerdo. Porque cambio sí va a haber.

Una última reflexión: voy a copiar y tergiversar a Wiston Churchill: “La política es un asunto tan delicado que no se le puede dejar a los políticos”. Lo sé, él lo dijo sobre la guerra, pero hoy más que nunca es cierto, debemos tomar el control de nuestro destino, exigirles más y mejor trabajo a los políticos , participar en todas la etapas y procesos, nos estamos jugando el futuro no podemos seguir dejando la política en manos de los peores, pongámonos a trabajar que aún hay tiempo. Feliz fin de semana.

@obertoaurelio