Desesperación, la palabra que describe la vida después de Sandy (Impactantes fotos)

Estas son las fotos difundidas por la agencia Reuters en las que vemos a los habitantes del estado de Nueva York, hacer lo posible para superar la desgarradora realidad que viven luego del paso de la supertormenta Sandy. La desesperación pareciera que es lo que describe la vida de estas miles de personas, que perdieron todo luego del paso del huracán.

Fotos Reuters

El devastador paso del huracán Sandy por el noreste de Estados Unidos llevó a Médicos Sin Fronteras (MSF) a enviar su primera misión al país, con el desembarco de doctores y enfermeras para asistir a los afectados en la rica Nueva York, reseñó Afp.

El pasado sábado MSF instaló en la Gran Manzana un puesto de urgencias para socorrer a los damnificados por el ciclón, que el 29 de octubre provocó daños nunca antes vistos en la ciudad.

Desde hace una semana hay socorristas actuando en las zonas más devastadas de Nueva York, como las Rockaways en Queens, Staten Island o Brooklyn, aunque la asistencia también llega al vecino estado de Nueva Jersey.

Michael Goldfarb, director de prensa de MSF, asegura que su organización está en condiciones de remediar las carencias sanitarias visibles en la ciudad tras el paso de Sandy.

Aun si reconoce que la situación en la Gran Manzana no es parangonable a la que ha podido encontrar en otros lugares en los que actuó, Goldfarb indica que hay también en Nueva York “gente en situación real de necesidad”.

“Hacemos lo que podemos para asistirlos, hay muchos heridos”, asegura.

En Rockaways, un equipo de cuatro médicos, una enfermera diplomada, cuatro estudiantes de medicina y varios voluntarios trabajan en un hospital improvisado instalado en la lavandería colectiva de un edificio.

La policía se encarga de ordenar la circulación al estar rotos los semáforos, hay patrullas de la Guardia Nacional en las calles y la basura aparece tras el retiro de las aguas.

Entrampados

Tras la entrada en vigor del racionamiento de combustibles el viernes, los automovilistas sólo pueden llenar el tanque de su vehículo cada dos días, sea los pares o los impares, dependiendo de su número de matrícula.

Candice Humphrey, una enfermera residente en Brooklyn de 28 años, jamás había pensado que sus primeras acciones de apoyo a MSF iban a tener lugar en su propia ciudad.

En Queens, Humphrey, que se prepara para misiones en el extranjero, debió asistir a moradores de edificios carentes de luz y de agua.

Algunos de los que viven en los pisos superiores de esos inmuebles están “entrampados”, sobre todo los ancianos que no pueden subir o bajar las escaleras, explicó.

“Muchos ya no tienen medicamentos y presentan problemas de diabetes, sida, colesterol y otras enfermedades crónicas”, explica Humphrey.

“Médicos Sin Fronteras, Cruz Roja (…), no podemos sino darles nuestro reconocimiento por el trabajo que han hecho ayudando a los vecinos. Y por todo lo que seguirán si dudas haciendo, porque mañana ustedes deberán volver”, afirma a los socorristas Nikole Russell, una residente de 64 años del edificio donde MSF montó su improvisado hospital de campaña.

Afp