Ganaderos dan su visto bueno a la devaluación

Ajustar el precio del dólar con respecto al bolívar y superar la barrera que mantiene el Gobierno a 4,30 bolívares es una “urgencia”. El rezago en sincerar la divisa empuja las importaciones y la especulación en los precios de insumos y bienes necesarios para el sector productor nacional, informa La Verdad.

Yasmín Ojeda / Maracaibo / [email protected]

Jorge Prado, director de Confagán-Zulia, explica que “la relación costo bolívar-dólar” debería rondar entre 5,70 y seis bolívares al tiempo que se “revise el cuello de botella en la entrega de divisas para los productores”. La paridad cambiaria beneficiará a los productores, teniendo efectos en las importaciones. Tendrían un freno. Se abriría un espacio para mirar la producción nacional, sin competencia desleal.

Desde 2003, el Gobierno mantiene un precio controlado de la moneda americana. A 2010 decidió devaluar de 2,60 a 4,30 bolívares. La política cambiaria no mostró resultados. Bienes y alimentos están en el último eslabón de sectores que crecen en el Producto Interno Bruto, el cual al segundo trimestre se ubicó a 5,40 por ciento, representado por construcción, comunicaciones, educación y salud.

José Ricardo Álvarez, representante de la Federación Nacional de Asociaciones de Cañicultores de Venezuela (Fesoca), resalta la necesidad de revisar las importaciones que “están más baratas” al tener dólar preferencial e importaciones de insumos que luego tienen precios superiores al regulado. Situación que se refleja en los costos de producción de los alimentos. “Cuando traen azúcar la traen con dólar Cadivi y es una desventaja para producir” que tiene inflados sus costos.

Incentivo al agro

En Fegalago sacan cuentas. Jesús Iragorri, presidente de la organización, asoma datos por encima de las presentadas por Confagán. “Se quedan cortos con el precio”. El mercado impone una divisa que supera en 100 por ciento del valor actual. Sincerarlo sería un golpe duro para la economía. Propone ajustes analizados.

El gremio ganadero pide la revisión de precios de los alimentos, que ya superan el año de congelados (carne y leche) mientras los gastos de insumos para la producción aumentan mensualmente. Fegalago cita el ejemplo del alimento concentrado: “Aumentó 25 por ciento y es un alimento indispensable para el animal”.

Iragorri recalca que devaluar la moneda se debe acompañar con otras medidas económicas: incentivar el agro. La consecuencia significará “más productos, menores precios”. La fórmula de la oferta y la demanda. Acentúa que los cambios deben hacerse sin golpear al consumidor y combatiendo la escasez en los productos de la canasta familiar.

 

Dólar histórico

Año

Bolívar por dólar

2003

1,60

2004

1,920

2005

2,150

2008

2,60 – 4,30

2010

4,30

 

“El dólar a 4,30 beneficia a los grandes importadores y a los comisionistas que hacen vida en torno al Gobierno nacional”

Jorge Prado Director de Confagán