La instauración del estado comunal: ¿Sorpresa o indiferencia?, por @NegroPalacios

 

Los medios de comunicación social han venido reseñando la opinión de juristas, líderes sociales (empresarios, estudiantes, profesores, etc.) y políticos en torno a los peligros que se cierne sobre la democracia venezolana en torno a la instauración del Estado Comunal.

Se oye en los medios voces que se alzan para alertar sobre las implicaciones que representa la instauración de este forma de gobierno paralela al Estado democrático, Social y de Derecho, que responde a principios y valores reñidos con el espíritu, propósito y razón de la Constitución de 1999 y la normas que define el Estado Constitucional que se pretende que se pretende defraudar.

Algunos gobernadores y alcaldes, en reacción tardía y desesperada, expresan que el denominado Poder Popular como expresión del Estado Comunal lo que pretende es anular, desaparecer y eliminar a las gobernaciones y alcaldías; unos reaccionan quizás más por la preocupación de verse disminuidos o desprovistos de esta instancia de figuración políticas, que con el afán de advertir la centralización del poder, otros por la desaparición del participación y control democrático de las instituciones.

Dirigentes políticos con destellos de prestidigitadores, en un arranque de optimismo, expresan que de lo que se trata es de buscar construir una reacción política y una salida al eventual triunfo de la oposición en las elecciones de gobernadores del venidero 16 de diciembre.

También protestan las comunidades de padres y representantes en una mezcla de indignación, sorpresa e incomodidad contra la Resolución 058 del 16 de octubre de 2012 dictada por el Ministerio del Poder Popular para la Educación, la cual no oculta la intención del gobierno de ideologizar la educación de nuestros muchachos, el deseo de intervenir en los asuntos propios de la iniciativa y responsabilidad de los integrantes de eso colectivos educativos, imponiendo formas de organización manipuladas y supeditadas no al interés de los centros educativos sino de entes exógenos a su esencia y razón de ser.

No se quedan atrás los sectores empresariales que reacciona ante las formas, tampoco ocultas y propias del Estado Comunal, de intervenir en los procesos productivos, de distribución y consumo mediante una herramienta de planificación central  e intervención estatal descarnada como la Ley de Costos y Precios Justos.

En definitiva, se ha reaccionado tarde e insuficientemente contra el Estado Comunal.

En efecto, desde año de 2007, y a pesar de la haberse sido denegada de manera clara e indubitable la propuesta de reforma constitucional se ha venido definiendo en leyes, reglamentos, resoluciones y proveniencias las bases normativas, presupuestarias y operacionales del Estado Comunal, del Poder Popular y de sus órganos.

El gobierno como dinámico y artesanal “peñero”  zarpó rumbo a la comuna sin que haya existido una reacción, rechazo y voluntad de enfrentar por parte de la sociedad democrática esta política global de Estado que busca ahogar la participación política mediante un régimen registral de reconocimiento de las colectivos y demás formas de organización comunal y asegurar el apoderamiento de los medios de producción y distribución.

El gobierno dentro la orientación y objetivos  de las propuestas de organización sociopolíticas de Libia de Gadafi, la China maoísta y la Cuba castrista ha venido impulsando, sin resistencia de ningún tipo, el establecimiento de su Estado Comunal.

Con esta forma de Estado el gobierno garantiza no solo el control político, social y  financiero de la sociedad, mediante formas de organización creadas y auspicias de manera selectiva y discriminada sino además evita la participación ciudadana no rojiza, le generación de liderazgo alternativo e independiente, incluso, del PSUV; la instauración de un sistema de partido único y la eliminación de las organizaciones no gubernamentales, entre otros objetivos de intervención, planificación centralizada y mediatización de la acción y organización democrática.

En fin, medios de inhibición de la presión y  disminución del impacto de las formas de control social autónomas y no supeditadas a la los designios de la cabeza del Poder Comunal y del partido que lo sustenta, que en definitiva, resulta ser la misma: el Presidente de la República.

La solución no está en que el liderazgo político exhorte a la ciudadanía en que la mejor forma de enfrentar la perversidad implícita de la Resolución N. 058 es formar los colectivos educativos con ciudadanos no comprometidos con el proceso.

La respuesta no puede ser adoptar el lenguaje propio al sistema comunal, haciendo el juego y legitimando su estructura y órganos como hemos podido leer y escuchar a concejales al justificar la aprobación de ordenanzas comunales; parlamentarios de oposición avalando con sus intervenciones y propuestas al Estado Comunal.

La reacción no puede ser exigir la participación activa en las formas de organización del sistema comunal para ocupar posiciones relevantes en «entes democráticos y de participación popular».

Es perentorio revertir la “indiferencia generalizada”, como nos permitimos respetuosamente llamar a todo este proceso que engloba actitudes, acciones u omisiones signadas con la indiferencia – propiamente dicha -, el desconocimiento o complacencia con el Estado Comunal no constitucional, la ausencia de mecanismos de divulgación sobre su origen, naturaleza, esencia y objetivos, la ausencia de compromiso de las instituciones paragubernamentales amparadas por el ordenamiento jurídico para hacerle frente a su instauración.

El carácter combativo contra esta afrenta al legítimo y verdadero sentido democrático de las instituciones requiere de la movilización y participación de todos los sectores para frenar y poner coto a este cadalso institucional pues la facilidad y la vertiginosa instauración del Poder Popular y del Estado Comunal no es producto de la de la sorpresiva actuación del gobierno pero si mucho de indiferencia de la sociedad democrática ante ella.

 

Por Leonardo Palacios Márquez (@NegroPalacios)