Thaelman Urgelles: Crece la oportunidad para el 16-D

A medida que se avanza hacia las elecciones regionales del 16 de diciembre se puede percibir, en el campo democrático, que la sensación de desánimo, rabia y escepticismo que sucedió a la derrota del 7-O está cediendo paso a un espíritu de lucha que no prescinde de la acción como forma de respuesta ante los avances antidemocráticos del gobierno.

El proyecto de los consejos educativos y el estado comunal, la renovada parcialidad del CNE y recientemente la pretensión de dar un sentido “constituyente” a la discreta victoria electoral de Chávez, antes que desmoralizar al pueblo democrático, se han constituido en acicate para la participación y movilización ciudadana. La prédica abstencionista se ha reducido a círculos más bien aislados y en previsible que contemos con una significativa participación opositora en las regionales. La consigna lanzada por Antonio Ledezma de “votar y protestar” ha contribuido enormemente a esta renovación del ánimo, así como las dignas declaraciones de María Corina Machado, el desplazamiento de Leopoldo López por todo el país, la muy activa campaña de Henrique Capriles en Miranda y de los otros candidatos en el interior.

No es fácil llevar a cabo esta múltiple campaña unitaria en todo el país. Los candidatos en cada estado pertenecen a distintos partidos y ello hace que cada organización concentre sus esfuerzos en las regiones donde el abanderado pertenece a sus filas y tienda a hegemonizar las acciones de campaña. Esto no es malo en sí mismo y puede incluso convertirse en una ventaja competitiva para el conjunto de la MUD. Si AD concentra la mayoría de sus esfuerzos y recursos en Anzoátegui y Nueva Esparta, Primero Justicia en Miranda y Aragua, UNT en el Zulia, Copei en Táchira y Mérida, La Causa R en Bolívar, Proyecto Venezuela en Carabobo y Avanzada Progresista en Lara, y adicionalmente se dejan ayudar razonablemente por el resto de los partidos de la Unidad, las posibilidades de alcanzar un número satisfactorio de gobernaciones se elevarán.

Porque, adicionalmente, el gobierno nos tiene todas consigo. Aparte de la inercia positiva que le produjo el 7-O, las demás variables no le resultan muy favorables: candidatos alternos en varios estados, candidatos poco atractivos o paracaidistas en las regiones, imposibilidad de Chávez de andar alzando brazos por el interior, recrudecimiento de las protestas sociales en todo el territorio…

En fin, las elecciones regionales nos presentan una clara oportunidad de recuperar mucho de lo perdido por el campo democrático en las presidenciales.

@TUrgelles